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domingo, 16 de julio de 2023

GÉNESIS 129

 




Pero para poder estudiar bien las reacciones que tendrán y las alteraciones psicofísicas que estas reacciones provocarán, es necesario introducir dentro de sus cuerpos unos dispositivos que transmitan al laboratorio las señales correspondientes a los diversos parámetros que interesa conocer como varían. Primero se realizó esta operación con Eva y después con Adán. Y estando todavía Adán bajo los efectos de anestesia, traen a Eva al pie de su camilla y cuando despierta, lo primero que ve es a su compañera futura a la que será la madre de sus hijos.

Yahvé tiene dos magníficos ayudantes, uno de ellos llamado Gabriel (su hijo Ninurta), el cual es un defensor a ultranza de las ideas de Yahvé, el otro llamado Lucifer (su hermano Enki), tiene ideas diferentes y muchas de ellas chocan contra las de Yahvé y Gabriel. Con frecuencia tienen discusiones, especialmente lo concerniente a la educación de la nueva pareja, Adán y Eva, punto en el cual no logran ponerse de acuerdo. Yahvé y Gabriel consideran que los conocimientos que deben ir aportándoles a la nueva pareja deben ser escalonados y siempre guardando el secreto de cuál es su auténtico origen. En cambio Lucifer considera que se les debe decir la verdad de su origen para que ellos lo asuman.

Ajenos a este clima de controversia, nuestra pareja se desarrolla de acuerdo con los planes de Yahvé, pero Lucifer no está dispuesto a que esto continúe así y cuando encuentra el momento propicio coge a Eva, siempre al sexo femenino le pica más la curiosidad, y la introduce en el Centro de la Ciencia del Bien y del Mal, (nombre ficticio inventado por los escritores de la Biblia) en el cual están archivados, en el banco de datos, todo el proceso de creación y desarrollo de los dos.

Eva se queda con la boca abierta, asombrada, y se lo cuenta a Adán, convenciéndole para que vaya con ella y pedirle a Lucifer que les muestre de nuevo lo que ella ha visto, y mucho más, según le ha prometido Lucifer. Así el Eloha, Lucifer, a espaldas de Yahvé, va mostrándoles no sólo cómo fueron creados y cómo fueron educados a lo largo de su vida, sino su auténtico origen, mostrándoles mediante imágenes a las tribus terrícolas de las cuales proceden la mitad de sus genes.

Es entonces cuando Eva descubre que estas gentes llevan unas pieles que cubren ciertas partes del cuerpo y preguntan a Lucifer por qué llevan eso. Lucifer les explica que llevan esas pieles con el fin de ocultar sus órganos sexuales para no provocar la excitación de los demás, lo que causaría muchos problemas en la convivencia de la tribu y les demuestra que él mismo y todos los Elohim llevan también un vestido, aunque este sea absolutamente distinto del que utilizan estas gentes.

Les explica cómo dichas gentes, en especial, sienten vergüenza si son vistos desnudos por otros. Adán y Eva se sorprenden de esta revelación pues ellos jamás habían pensado en tal cosa, pues siempre han ido desnudos y si bien se veían diferentes a los Elohim concebían que era lógico puesto que eran seres distintos, los Elohim eran dioses. Fue después de esta revelación cuando paseando, Yahve por el jardín del Edén, Adán y Eva le oyen y se esconden, pues no quieren ser vistos desnudos. De esta forma descubre, Yahve que Lucifer no ha obedecido sus órdenes y ha descubierto a la nueva pareja aquellas cosas que él consideraba debían permanecer ocultas.

La indignación que siente Yahvé es indescriptible, pues todos sus planes se han venido abajo. Conociendo a Adán y Eva su procedencia auténtica, cuando él se le había ocultado, Su credibilidad ante ellos ha sido reducida a cero, razón por la cual ya nada puede hacer para reconducirles por el camino previsto. Por ello maldice a Lucifer, al que tacha de serpiente, expulsándole con sus seguidores. Expulsa también a Adán y Eva del recinto del Edén y hace que se les guíe a la tribu de la cual proceden. Es evidente que los hijos de Adán y Eva son educados en el centro de investigación y por tanto separados de los padres pues Yahvé alberga la esperanza de poder hacer con Caín y Abel lo que no ha conseguido con Adán y Eva, controlar todo su desarrollo y educarles de acuerdo con sus planes. Se les inculca la idea de que deben ser agradecidos con su creador, Yahvé, con el fin de que reconozcan su superioridad y así garantizar su influencia. Por ello le llevan presentes de las cosas que cosechan y cuidan. Esto crearía diferencias entre Caín y Abel, especialmente la indignación del primero que al recibir peor trato que Abel despertó la envidia de Caín, lo que provocó el fratricidio. El científico que lleva dentro a Yahvé por encima de todo, termina por aceptar el libre albedrío del nuevo ser terrícola, del híbrido, que si bien posee una desordenada inteligencia, también posee aún instintos bestiales. Por ello Yahvé protege a Caín a pesar de su crimen, para que Caín lave su culpa y se redima de su falta.

Esto escribí como Epílogo en mi análisis del Génesis que terminé en Enero de 1984, hace casi cuarenta años. En aquella época aún no había leído el libro de Sitchin llamado EL LIBRO PERDIDO DE ENKI que corresponde a la traducción de las tablillas sumerias, por eso veréis algunas diferencias interpretativas.

Ya he empezado a realizar un análisis del ÉXODO que tiene algunas cosas muy interesantes como las plagas de Egipto, el Arca de la Alianza, el Paso del Mar Rojo…cosas difíciles de explicar.

Gracias por haberme seguido hasta aquí.

lunes, 10 de julio de 2023

GÉNESIS 127






Son frecuentes en la escritura los nombres compuestos de Abel, duelo o llanto, pero se desconoce el lugar de éste. Como el versículo 10, es de extrañar su situación al otro lado del Jordán, que sin duda debe entenderse al este de éste río. Acaso éste paréntesis: “que estaba al otro lado del Jordán” es una glosa a una concepción del texto nacida de alguna localidad conocida en la Transjordania. (140)

Hay que añadir que el nombre Abel-Mizrayim significa Pradera de Egipto o Llanto de Egipto. (141)

Los hijos de Israel entierran a su padre donde él les había ordenado y volvieron todos a Egipto. 50, 12-14. Y los hermanos de José comenzaron a asustarse, pensando que les devolvería todo el mal que ellos le habían hecho. (50,15).

16 Y mandaron decir a José: “Tu padre, antes de morir, nos mandó que te dijéramos:
17 Perdona el crimen de tus hermanos y su pecado, pues ciertamente te hicieron mucho mal; pero, por favor, te ruego, perdona el crimen de los servidores del Dios de tu padre.” José lloró al oírlos.'


Se aprecia por estas palabras el miedo que tenían a José se tomase venganza, y para ablandarle, recurren a la estratagema de: 1º Decir que eso fue lo que dijo su padre. 2º Mencionar al Dios de su Padre en cuyo nombre imploran perdón. Ciertamente las situaciones difíciles agudizan el ingenio.

18 Sus hermanos se prosternaron ante él y le dijeron: “Somos tus siervos.”
19 El les dijo: “No temáis; ¿estoy yo acaso en el lugar de Dios?'

Es como si dijeran, no soy yo el que debe castigar los crímenes sino Dios, Juez Supremo de todos. Deuteronomio (32,35) y siguientes. (142) Ciertamente esta es una interpretación muy válida Pues los Elohim ya exterminaban a aquellos que no hacían lo que ellos querían, como hemos visto en anteriores capítulos.

José les tranquiliza, haciéndoles ver que esa fue la causa de que todos estén en Egipto y no murieran sin perpetuar su descendencia, 50, 20, y les promete que les seguirá manteniendo.

23 Vivió ciento diez años, y vio a los hijos de Efraím hasta la tercera generación; también recibió sobre sus rodillas, al nacer, a los hijos de Makir, hijo de Manasés.'

Era el ideal de la longevidad, según los egipcios, la edad de los patriarcas decrece siempre pero aun en este caso de José es bastante más larga para que pueda decirse de él que murió lleno de días.

Makir era, según I Paralipómenos 7,14 y siguientes, hijo de Esriel, hijo de Manasés y por tanto representaba la tercera generación. Tal longevidad era un signo de la gracia de Dios; al contrario, la muerte temprana y arrebatada. (143)

Esta última opinión es sin duda tan absurda como considerar que las personas bellas son buenas y las feas son malas, o como aquella del Medievo que consideraba que sólo los hombres tenían alma.

24 José dijo a sus hermanos: “Voy a morir, pero Dios ciertamente os visitará y os hará subir de esta tierra a la tierra que juró dar a Abraham, Isaac y Jacob.”

Al decir “a sus hermanos”, ciertamente quiere decir a los hijos de Israel, pues sus hermanos, más ancianos que él todos, menos Benjamín, eran ya muertos seguramente. Les hace la misma recomendación que su padre le había hecho a él y expresando los motivos. (144)

25 Hizo jurar José a los hijos de Israel, diciéndoles: “Ciertamente os visitará Dios; entonces llevad de aquí mis huesos.”
26 Murió José en Egipto a los cientos diez años, y fue embalsamado y puesto en un ataúd en Egipto.


Sabemos que el ataúd en Egipto era la caja en que se colocaba la momia una vez embalsamada, de las cuales tantas se encuentran en todos los museos arqueológicos (145)

El proceso de embalsamamiento egipcio consistía en extracción de cerebro por la nariz, vaciado de vísceras -hígado, estómago, intestinos y pulmones- en vasos canopos, lavado y rellenado del cuerpo, baño de natrón para la desecación, ungido de aceites y vendaje. Así lo hacían los ricos, lo que resultaba costosísimo, ya que el proceso duraba más de dos meses -el ritual religioso ralentizaba mucho las cosas- y tanto los materiales como la mano de obra cualificada suponía un desembolso importante.

 

No puede decirse que lo que hacían los egipcios menos favorecidos fuera un embalsamamiento en toda regla, de modo que los más pobres se limitaban a inyectar purgantes para limpiar los intestinos y, tras colocar el cuerpo en un baño de natrón, lo vendaban. Cuando no tenían recursos ni para estos menesteres, envolvían al difunto en una estera o piel de animal y lo enterraban en la arena, al estilo de sus primeros antepasados, de esta forma, el calor y sequedad del desierto momificaba el cadáver.




GÉNESIS 126






CAPÍTULO 50 SEPULTURA DE JACOB

Biblia Nacar-Colunga


1 Cayó José sobre el rostro de su padre y lloró sobre él y le besó.
2 Mandó José a los médicos que tenía a su servicio embalsamar a su padre, y los médicos embalsamaron a Israel,
3 empleando en ello cuarenta días, que es el tiempo que se emplea para embalsamar. Los egipcios hicieron duelo por él durante sesenta días.
4 Pasados los días del duelo, habló José a las gentes de la casa del faraón, diciéndoles: “Si he hallado gracia a vuestros ojos, haced llegar esto, os lo ruego, a oídos del faraón.
5 Mi padre me hizo jurar diciendo: “Voy a morir; sepúltame en la sepultura que tengo en la tierra de Canaán.” Que me permita, pues, subir a sepultar a mi padre, y volveré.”
6 Y le contestó el faraón: “Sube y sepulta a tu padre, según tu juramento.”
7 Subió, pues, José a sepultar a su padre, y subieron con él todos los servidores del faraón, los ancianos de su casa y los ancianos de la tierra de Egipto,
8 toda la casa de José, sus hermanos y la casa de su padre, no dejando en la tierra de Gosén más que a los niños, las ovejas y los bueyes.
9 José llevaba consigo carros y caballeros; así que el cortejo era muy grande.'
10 Llegados a la era de Atad, que está al otro lado del Jordán, hicieron allí muy grande llanto, e hizo José un duelo de siete días por su padre.
11 Los moradores de la tierra, los cananeos, al ver el duelo en la era de Atad, se dijeron: “Gran duelo es este de los egipcios”; por eso se dio el nombre de Abel-Misrayim a este lugar, que está al lado de allá del Jordán.'
12 Los hijos de Jacob hicieron con su padre lo que les había mandado,
13 llevándole a la tierra de Canaán y sepultándole en la caverna del campo de Macpela, que había comprado Abraham a Efrón el jeteo para tener sepultura de su propiedad, frente a Mambré.
14 Después de haber sepultado a su padre, José volvió a Egipto con sus hermanos y cuantos habían subido con él para sepultar a su padre.
15 Cuando los hermanos de José vieron que había muerto su padre, se dijeron: “¿Si nos guardará rencor José y nos devolverá todo el mal que le hemos hecho?”
16 Y mandaron decir a José: “Tu padre, antes de morir, nos mandó que te dijéramos:
17 Perdona el crimen de tus hermanos y su pecado, pues ciertamente te hicieron mucho mal; pero, por favor, te ruego, perdona el crimen de los servidores del Dios de tu padre.” José lloró al oírlos.'
18 Sus hermanos se prosternaron ante él y le dijeron: “Somos tus siervos.”
19 El les dijo: “No temáis; ¿estoy yo acaso en el lugar de Dios?'
20 Vosotros creíais hacerme mal, pero Dios ha hecho de él un bien, cumpliendo lo que hoy sucede, de poder conservar la vida de un pueblo numeroso.
21 No temáis, pues yo seguiré manteniéndoos a vosotros y a vuestros niños.” Así los consoló, hablándoles al corazón.
22 Habitó José en Egipto, él y la casa de su padre.
23 Vivió ciento diez años, y vio a los hijos de Efraím hasta la tercera generación; también recibió sobre sus rodillas, al nacer, a los hijos de Makir, hijo de Manasés.'
24 José dijo a sus hermanos: “Voy a morir, pero Dios ciertamente os visitará y os hará subir de esta tierra a la tierra que juró dar a Abraham, Isaac y Jacob.”
25 Hizo jurar José a los hijos de Israel, diciéndoles: “Ciertamente os visitará Dios; entonces llevad de aquí mis huesos.”
26 Murió José en Egipto a los cientos diez años, y fue embalsamado y puesto en un ataúd en Egipto.

Biblia Kadosh Israelita Mesiánica

1 Yosef cayó sobre el rostro de su padre, lloró sobre él y lo besó.
2 Entonces Yosef ordenó a sus sirvientes que embalsamaran a su padre. Así que los embalsamadores embalsamaron a Yisra'el.
3 Esto tomó cuarenta días, el tiempo normal para embalsamar. Entonces los Mitzrayimim hicieron luto por setenta días.
4 Cuando el período de luto había terminado, Yosef se dirigió a los príncipes de Faraón: 'Si yo he encontrado favor a su vista, hablen referente a mí en los oídos de Faraón, diciendo:
5 'Mi padre me hizo hacer un juramento. El dijo: 'Yo voy a morir. Tú me sepultarás en mi sepultura, la cual yo cavé por mí mismo en la tierra de Kenaan.' 'Por lo tanto, te imploro, déjame subir y sepultar a mi padre; yo regresaré.''
6 Faraón respondió: 'Sube y sepulta a tu padre, como él te hizo jurar.'
7 Así que Yosef subió a sepultar a su padre. Con él fueron todos los sirvientes de Faraón, los dirigentes de su casa y los dirigentes de la tierra de Mitzrayim,
8 junto con la casa completa de Yosef, sus hermanos y toda la casa de su padre y sus parientes; solamente sus rebaños y sus ganados ellos dejaron en la tierra de Goshen.
9 Además, subieron con él carruajes y jinetes - era una caravana muy grande.
10 Cuando ellos arribaron a la era en Atad, del otro lado del Yarden, ellos levantaron gran y amarga lamentación, haciendo luto por su padre por siete días.
11 Cuando los habitantes locales, los Kenaani, vieron la lamentación en la era de Atad ellos dijeron: '¡Qué amargamente los Mitzrayimim se están lamentando!' Por esto el lugar fue dado el nombre de Avel-Mitzrayim [lamentación de Mitzrayim], allí del otro lado del Yarden.
12 Sus hijos hicieron como él les había ordenado -
13 ellos lo llevaron a la tierra de Kenaan y lo sepultaron en la cueva de Majpelah, la cual Avraham había comprado, junto con el campo, como lugar de sepultura perteneciente a él, de Efron el Hitti, junto a Mamre.
14 Entonces, después de sepultar a su padre, Yosef regresó a Mitzrayim, él, sus hermanos y todos los que habían subido con él para sepultar a su padre.
15 Sabiendo que su padre estaba muerto, los hermanos de Yosef dijeron: 'Yosef puede odiarnos ahora y pagarnos por completo por todo el sufrimiento que nosotros le causamos.'
16 Así que ellos vinieron a Yosef, y dijeron: 'Tu padre dio esta orden antes de morir:
17 'Digan a Yosef, 'Yo te imploro ahora, por favor perdona el crimen de tus hermanos y la perversidad de hacerte daño.' Así que ahora, nosotros te imploramos, perdona el crimen de los sirvientes del Elohim de tu padre.' Yosef lloró cuando ellos hablaron con él;
18 y sus hermanos también vinieron, se postraron delante de él, y dijeron: 'Aquí, somos tus esclavos.'
19 Pero Yosef dijo a ellos: 'No tengan temor, porque yo soy el siervo de Elohim.
20 Ustedes quisieron hacerme daño para maldad, pero Elohim lo tomó para el bien - para que viniera a ser como es hoy, para que mucha gente fuera alimentada.
21 Así que no tengan temor - yo proveeré para ustedes y sus familias.' De esta forma él los consoló; hablando bondadosamente a ellos.
22 Yosef continuó viviendo en Mitzrayim, él y sus hermanos y toda la familia de su padre. Yosef vivió 110 años.
23 Yosef vivió para ver los hijos de los nietos de Efrayim, y los hijos del hijo de Menasheh, Majir, nacieron en las piernas de Yosef.
24 Yosef dijo a sus hermanos: 'Estoy muriendo: Pero Elohim por cierto los recordará y los hará subir fuera de esta tierra a la tierra que El juró a Avraham, Yitzjak y Ya'akov.'
25 Entonces Yosef tomó juramento de los hijos de Yisra'el: 'Elohim ciertamente se acordará de ustedes, y cargarán mis huesos fuera de aquí.'
26 Así que Yosef murió a la edad de 110 años, y ellos lo embalsamaron y lo pusieron en un ataúd en Mitzrayim.



1 Cayó José sobre el rostro de su padre y lloró sobre él y le besó.
2 Mandó José a los médicos que tenía a su servicio embalsamar a su padre, y los médicos embalsamaron a Israel,
3 empleando en ello cuarenta días, que es el tiempo que se emplea para embalsamar. Los egipcios hicieron duelo por él durante sesenta días.

Los procedimientos para embalsamar los cadáveres que empleaban los describe Herodoto (II,86-88) y Diodoro (1,91) para sus épocas. Y tal vez no serían muy diferentes los empleados en los días de José. Más de treinta o cuarenta días dice Diodoro que duraba el embalsamamiento.

Los egipcios lloran asociándose a la pena de José. Diodoro dice que el llanto o lamentación por los reyes duraba setenta y dos días (1,72). Treinta lloraron los hebreos a Aarón (Números 20,29) y otros tantos a Moisés (Deuteronomio 34,8) (138)

José solicita permiso al faraón para enterrar a su padre, una vez pasados los días del duelo en la tierra de Canán. El faraón se lo concede. (50,4-6) Y según el autor, se quedó Egipto vacío, pues todos fueron al entierro:

7 Subió, pues, José a sepultar a su padre, y subieron con él todos los servidores del faraón, los ancianos de su casa y los ancianos de la tierra de Egipto,
8 toda la casa de José, sus hermanos y la casa de su padre, no dejando en la tierra de Gosén más que a los niños, las ovejas y los bueyes.

¡Increíble! El faraón se queda sin servidores y todos los ancianos de la tierra de Egipto acompañan al cortejo, eso considerando las buenas caminatas que habrían de darse e incluso aunque todos fuesen en carro, serían semanas de viaje a la cual hay que sumar la de luto en la era de Atad . Pero más increíble resulta el hecho de que los niños se quedasen solos con los animales ¡claro, que a las mujeres ni siquiera se las menciona! No sé si porque se las incluye en la frase toda la casa de José, sus hermanos y la casa de su padre, o porque las consideraban con menos valor que a los niños y a las ovejas y bueyes.

9 José llevaba consigo carros y caballeros; así que el cortejo era muy grande.'
10 Llegados a la era de Atad, que está al otro lado del Jordán, hicieron allí muy grande llanto, e hizo José un duelo de siete días por su padre.

Se ignora el sitio de esta era de Atad o del Espino y es extraño que la comitiva hiciera el viaje de Egipto a Hebrón por el oriente del Mar Muerto y del Jordán. El duelo aquí dura 7 días, que era lo ordinario en Israel, según la norma que da el Ecclesiástico en 22, 3 y que vemos practicada en la muerte de Saúl en I Samuel 31,13 y en la de Judit en 16,19. (139)

11 Los moradores de la tierra, los cananeos, al ver el duelo en la era de Atad, se dijeron: “Gran duelo es este de los egipcios”; por eso se dio el nombre de Abel-Misrayim a este lugar, que está al lado de allá del Jordán.'

domingo, 9 de julio de 2023

GÉNESIS 125

 




8 Tú en verdad eres Judá; te alabarán tus hermanos, tu mano pesará sobre la cerviz de tus enemigos, postráranse ante ti los hijos de tu padre.'
9 Cachorro de león, Judá, de la presa subes, hijo mío; posando te agachas como león, como leona, ¿quién (la hostigará) para que se levante?'
10 No faltará de Judá el cetro, ni de entre sus pies el báculo, hasta que venga aquel cuyo es, y a él darán obediencia los pueblos.


El cetro es el símbolo de la autoridad que Judá ejercerá sobre las tribus hermanas. “Hasta que vengas”: Así traducen las versiones antiguas que merecen en el presente caso ser preferidas. Es como si dijera: hasta que venga aquel a quien está destinado por Dios para quien Él lo reserva. Y al mismo está guardado el homenaje de las naciones. El sentido de este versículo es obvio. Contiene la promesa mesiánica vinculada a Judá y luego a David de la perpetuidad de la dinastía por el rey Mesías. La promesa hecha a David que se contiene en Samuel (7,14) repetida y ampliada por los profetas, es el verdadero comentario de este vaticinio. (121)

11 Atará a la vid su pollino, a la vid generosa el hijo de la asna; lavará en vino sus vestidos, y en la sangre de las uvas su manto.'

Este versículo nos indica la abundancia de la viña en el territorio de Judá. (122)

12 Brillan por el vino sus ojos, y de la leche blanquean sus dientes.

Lo que viene a decir que “el vino que beberá le pondrá los ojos alegres y los dientes blancos la leche en Judá muy abundante”. (123)

13 Zabulón habitará en la costa del mar, la costa de las naves, y tendrá su flanco junto a Sidón.

Según Deuteronomio 33,19 Zabulón e Isacar tenían por límites el mar. (124): “Ellos chupan la abundancia de los mares y los escondidos tesoros en la arena”.

14 Isacar es un robusto asno, que descansa en sus establos.
15 Vio que su lugar de reposo era bueno y que era deleitosa la tierra, y prestó los lomos a la carga, y hubo de servir como tributario.


Aquí se compara a Isacar con el asno de carga echado en las majadas y gozando de la holgancia. En vez de luchar por someter a los cananeos, se dejó esclavizar por ellos.(124)

16 Dan juzgará a su pueblo como una de las tribus de Israel.

Esto se refiere a Sansón que figura entre los jueces o salvadores de Israel y que era de la tribu de Dan. (125)

17 Es Dan como serpiente en el camino, como víbora en el sendero, que, mordiendo los talones al caballo, hace caer hacia atrás al caballero.

Alude sin duda a la toma de Lais por sorpresa a la cual llamaron luego Dan (126) según se indica en jueces 18, 7 y siguientes.

18 Tu salvación espero, ¡oh Yahvé!

Este verso es oscuro por la falta de conexión con los versículos 17 y 19. Los LXX los ligan al versículo 17 expresando la fe de Dan que si bien echado por los amorreos de su territorio, pudo sin embargo, conquistar otro al norte del país (127) según expresa Jueces 18.

19 Gad: salteadores le asaltan, y él les pica los talones.

Gad, establecido en el fértil suelo de la Trasjordania, estará expuesto a las incursiones de los nómadas, pero sabrá defenderse como lo muestra la historia de Jefte,(Jueces II) y la ayuda prestada por David según I Paralipómenes 12, 8 y siguientes. (128)

20 Aser: su pan es suculento, hará las delicias de los reyes.

El territorio de Aser, situado entre el Carmelo y la Fenicia, era fértil en todo género de frutos y especialmente en trigo qué exportaba a la Fenicia. Como se ve por I Reyes 5,9-11 y Actos 12, 20. (129)

21 Neftalí es una cierva en libertad, que da bellos cervatillos.

Esta es una alusión al territorio de Neftalí que estaba al oeste del lago de Genesaret y que Joséfo nos describe como un paraíso. (De Bello I ud. III, 10,8) (130)

22 José es un novillo, un novillo hacia la fuente (sus hijas subieron sobre la muralla).

José es un toro por su fuerza como Judá es un león por su valentía. La historia de sus tribus y sobre todo la importancia de Efraím justifica bien esta imagen. (131) según podemos ver en Jueces 8, 1 y siguientes.

23 Los arqueros le hostigan, los tiradores de saetas le atacan.

Alusión sin duda a las duras luchas que José hubo de sostener con los cananeos por la conquista del territorio, según Josué 17, 14 y siguientes; Jueces 1, 27 y siguientes. Y por la defensa del mismo en la época de los jueces. (132)

24 Pero la cuerda del arco se les rompe, y su poderoso brazo se encoge, por el poderío del Fuerte de Jacob, por el nombre del Pastor de Israel.
25 En el Dios de tu padre hallarás tu socorro, en El-Saday, que te bendecirá con bendiciones del cielo arriba, bendiciones del abismo abajo, bendiciones del seno y de la matriz.


Dios protegerá a José contra sus enemigos y le colmará de bendiciones, representadas por la lluvia y el rocío que vienen de arriba y por las fuentes que brotan de abajo siendo unas y otras causa de la fertilidad de la tierra. A éste se añade la fecundidad de los ganados y de los hombres (133) según Deuteronomio 33, 13 y siguientes.

26 Las bendiciones de tu padre sobrepasarán a las bendiciones de los montes eternos, superarán la belleza de las eternas colinas, que caigan sobre la cabeza de José, sobre la frente del príncipe de sus hermanos.

Independientemente de los valores que José poseía no cabe duda que las bendiciones de su padre están también influenciadas por el poder que ostenta José y por el que ostentarán sus descendientes.

27 Benjamín es lobo rapaz, que a la mañana devora la presa y a la tarde reparte los despojos.

Benjamín es un lobo siempre peligroso para los rebaños por la mañana como por la tarde Expresión de la valentía de Benjamín probada por Aod benjaminita (Jueces 4,15 y siguientes) y por toda la tribu en sus guerras contra los filisteos (134) según puede verse en I Paralipómenos (8,20) y (12,1) y siguientes.

28 Estas son las doce tribus de Israel, y esto es lo que les habló su padre, bendiciéndolas a cada una con una bendición.

Efectivamente, no a los individuos epónimos sino a las tribus, se refieren los anteriores vaticinios a su situación en la tierra de Canaán y a su historia durante los primeros siglos del pueblo de Canaán. (135)

Sobre el vaticinio o profecía ya hemos hablado anteriormente que existen y existieron muy diversos métodos, y podemos mencionar además a los videntes como las sibilas de Delfos en la antigüedad o a Edgar Cayce en nuestro siglo, los cuales al caer en un estado de trance, son capaces de ver el futuro, descubrir una enfermedad y hasta la forma de curarla.

No es de extrañar pues que Israel poseyera esta facultad paranormal que le permitiese prever el futuro de su descendencia. Ciertamente actuó al estilo de Nostradamus que también escribió en versos sus vaticinios. Tal vez Nostradamus descubrió la técnica que utilizó Israel.

Tampoco hay que descartar la posibilidad de que los vaticinios de Israel fuesen comunicados verbalmente o telepáticamente por los Elohim que sin duda tenían más facultades o medios que él para averiguar el futuro del “pueblo escogido” y, en algunos casos, hasta forzaban el futuro con sus intervenciones.

Israel/ Jacob insiste en que le entierren en la tierra prometida con el fin de atraer a sus hijos hacia ellas, o como forma de tomar posesión de la tierra.

29 Después les mandó: “Yo voy a reunirme con mi pueblo; sepultadme con mis padres en la caverna que está en el campo de Efrón el jeteo,
30 en la caverna del campo de Macpela, frente a Mambré, en tierra de Canaán, que es la caverna que compró Abraham a Efrón el jeteo, con su campo, para tener sepultura de su propiedad.
31 Allí están sepultados Abraham, Sara, su mujer; Isaac y Rebeca, su mujer, y allí sepulté yo a Lía.'
32 El campo y la caverna que en él hay fueron comprados a los hijos de Jet.

Todos estos datos respecto al lugar donde quiere Israel que se le entierre, lo sabemos por los capítulos anteriores y no creo que fuese necesario que Israel/ Jacob tuviese necesidad de decírselo a sus hijos en el momento de su muerte, pues ellos debían saberlo de sobra, por tanto cabe suponer que era una forma de justificar la razón por la cual él deseaba ser enterrado allí, o bien el autor sagrado se tomó la libertad de poner en boca de Jacob todas las explicaciones para que todos supieran sin lugar a dudas dónde le enterraron.

33 Cuando acabó Jacob de dar estas órdenes a sus hijos, juntó sus pies en el lecho y expiró, yendo a reunirse con su pueblo.

Juntó los pies en señal de paz con que moría y “fue a juntarse con su pueblo” expresión equivalente a juntarse con sus padres que se emplea otras veces. Tales expresiones significan una fe cierta en la supervivencia de las almas en el Seol a falta de datos revelados y racionales más claros concebían esta vida a semejanza de la que había tenido aquí el individuo sobre todo al fin de sus días en la hora de la partida (136)

Me sorprende la opinión del autor de esta nota referente a la frase “a falta de dar los revelados y racionales más claros”, como si ahora mismo supiéramos con certeza lo que sucede después de la muerte. Ni hay datos revelados, pues son simples opiniones o concepciones de cada ideología, ni existen datos racionales, pues los únicos que se conocen son los aportados por Moody y otros doctores que han recopilado los testimonios de personas que han vuelto a la vida después de la muerte clínica. (137)



GÉNESIS 124






CAPÍTULO 49 BENDICE JACOB A SUS HIJOS Y MUERE

Jacob muere en 1644 A.C.

Biblia Nacar-Colunga

1 Jacob llamó a sus hijos y les dijo: Reuníos, que voy a anunciar lo que os sucederá a lo último de los días.
2 Reuníos y escuchad, hijos de Jacob; escuchad a Israel, vuestro padre:'
3 Rubén, tú eres mi primogénito, mi fuerza y el fruto de mi primer vigor, cumbre de dignidad y cumbre de fuerza.
4 Herviste como el agua; no tendrás la supremacía, porque subiste al lecho de tu padre. Cometiste entonces una profanación, subiste a mi lecho.'
5 Simeón y Leví son hienas. Instrumentos de violencia son sus armas.
6 No entre mi alma en sus designios ni se una mi corazón a su asamblea, porque en su furor degollaron hombres y caprichosamente desjarretaron toros.
7 Maldita su cólera por violenta, maldito, por cruel, su furor. Yo los dividiré en Jacob y los dispersaré en Israel.
8 Tú en verdad eres Judá; te alabarán tus hermanos, tu mano pesará sobre la cerviz de tus enemigos, postraránse ante ti los hijos de tu padre.'
9 Cachorro de león, Judá, de la presa subes, hijo mío; posando te agachas como león, como leona, ¿quién (la hostigará) para que se levante?'
10 No faltará de Judá el cetro, ni de entre sus pies el báculo, hasta que venga aquel cuyo es, y a él darán obediencia los pueblos.
11 Atará a la vid su pollino, a la vid generosa el hijo de la asna; lavará en vino sus vestidos, y en la sangre de las uvas su manto.'
12 Brillan por el vino sus ojos, y de la leche blanquean sus dientes.
13 Zabulón habitará en la costa del mar, la costa de las naves, y tendrá su flanco junto a Sidón.
14 Isacar es un robusto asno, que descansa en sus establos.

15 Vio que su lugar de reposo era bueno y que era deleitosa la tierra, y prestó los lomos a la carga, y hubo de servir como tributario.
16 Dan juzgará a su pueblo como una de las tribus de Israel.
17 Es dan como serpiente en el camino, como víbora en el sendero, que, mordiendo los talones al caballo, hace caer hacia atrás al caballero.
18 Tu salvación espero, ¡oh Yahvé!
19 Gad: salteadores le asaltan, y él les pica los talones.
20 Aser: su pan es suculento, hará las delicias de los reyes.
21 Neftalí es una cierva en libertad, que da bellos cervatillos.
22 José es un novillo, un novillo hacia la fuente (sus hijas subieron sobre la muralla).
23 Los arqueros le hostigan, los tiradores de saetas le atacan.
24 Pero la cuerda del arco se les rompe, y su poderoso brazo se encoge, por el poderío del Fuerte de Jacob, por el nombre del Pastor de Israel.
25 En el Dios de tu padre hallarás tu socorro, en El-Saday, que te bendecirá con bendiciones del cielo arriba, bendiciones del abismo abajo, bendiciones del seno y de la matriz.
26 Las bendiciones de tu padre sobrepasarán a las bendiciones de los montes eternos, superarán la belleza de las eternas colinas, que caigan sobre la cabeza de José, sobre la frente del príncipe de sus hermanos.
27 Benjamín es lobo rapaz, que a la mañana devora la presa y a la tarde reparte los despojos.
28 Estas son las doce tribus de Israel, y esto es lo que les habló su padre, bendiciéndolas a cada una con una bendición.
29 Después les mandó: “Yo voy a reunirme con mi pueblo; sepultadme con mis padres en la caverna que está en el campo de Efrón el jeteo,
30 en la caverna del campo de Macpela, frente a Mambré, en tierra de Canaán, que es la caverna que compró Abraham a Efrón el jeteo, con su campo, para tener sepultura de su propiedad.
31 Allí están sepultados Abraham, Sara, su mujer; Isaac y Rebeca, su mujer, y allí sepulté yo a Lía.'
32 El campo y la caverna que en él hay fueron comprados a los hijos de Jet.
33 Cuando acabó Jacob de dar estas órdenes a sus hijos, juntó sus pies en el lecho y expiró, yendo a reunirse con su pueblo.


Biblia Kadosh Israelita Mesiánica

1 Entonces Ya'akov llamó a sus hijos, y dijo: 'Reúnanse y yo les diré lo que sucederá en el ajarit-hayamim.
2 Reúnanse y escuchen, hijos de Ya'akov; presten atención a Yisra'el su padre.[134]
3 'Reuven, tú eres mi primogénito, mi fuerza, y el primero de mis hijos. duro para ser soportado, duro y obstinado.
4 Rompiendo en insolencia, no debiste haber hervido como agua, porque trepaste en la cama de tu padre y profanaste el lecho, entonces tú trepaste.[135]
5 'Shimeon y Levi son hermanos, relacionados por armas de violencia.
6 Que mi alma no entre en su consejo, ni mi honor se adhiera a su asamblea,[136] porque en su ira ellos mataron hombres, y en su pasión desjarretaron un toro.
7 Maldita sea su ira, porque ha sido fiera; su furia, porque ha sido cruel. Yo los dividiré en Ya'akov y los esparciré en Yisra'el.
8 'Yahudáh, tus hermanos te reconocerán, tu mano estará en la cerviz de tus enemigos, los hijos de tu padre se inclinarán delante de ti.
9 Yahudáh es un cachorro de león: desde la planta tierna, mi hijo, te paras sobre la presa. El se agacha y se extiende como león; como cachorro de león, ¿quién se atreve a provocarlo?
10 Un regidor no fallará de Yahudáh, ni un príncipe de sus lomos, hasta que venga para quien es reservado, (Shiloh[137]); y El es la expectación de las naciones.[138]
11 Atando a la vid su asno, y el potro del asno a la vid de uvas escogidas, El lava sus ropas en vino, sus mantos en la sangre de uvas.
12 Sus ojos más oscuros que el vino, sus dientes más blancos que la leche.
13 'Zevulun habitará en la costa del mar, con barcos anclados a lo largo de su costa y su frontera en Tzidon.
14 'Yissajar ha deseado aquello que es bueno; descansando entre las herencias.
15 Al ver el lugar de descanso que era bueno y la tierra que era fértil, él sujetó su hombro a labor, y se convirtió en agricultor.
16 'Dan juzgará a su pueblo como una de las tribus de Yisra'el.[139]
17 Y que Dan sea víbora en el camino, tendido en emboscada sobre la senda, que muerde los talones del caballo así su jinete cae hacia atrás.[140]
18 Yo espero por tu salvación, YAHWEH.
19 'Gad, una tropa saqueadora lo saqueará a él, pero él los saqueará a ellos, persiguiendo a sus pies.
20 'La comida de Asher es rica - él proveerá comida digna de un rey.
21 'Naftali es tallo que se esparce, otorgando belleza en su fruto.
22 'Yosef es un hijo exaltado, mi preciado amado hijo es magnificado, mi hijo más joven, vuelve a mí.
23 Contra quien hombres tomando consejo maldito lo despreciaron, y los arqueros presionaron fuerte sobre él.
24 Pero sus arcos fueron poderosamente rotos, y los tendones de sus brazos fueron aflojados por las manos del Poderoso de Ya'akov, de allí es aquel que fortaleció a Yisra'el,
25 por el Elohim de tu padre, y mi Elohim te ayudó, por EL Shaddai, El te bendijo, con bendiciones del cielo arriba, bendiciones de la tierra poseyendo todas las cosas, a causa de las bendiciones de los pechos y del vientre.
26 Las bendiciones de tu padre y de tu madre - prevalecen por encima de las bendiciones de las duraderas montañas, y más allá de las bendiciones de las colinas eternas; serán sobre la cabeza de Yosef, sobre la corona de su cabeza de él quien de sus hermanos tomó la primacía.[141]
27 'Binyamin es un lobo enfurecido, en la mañana comerá quieto, en el atardecer él da comida.'
28 Todos estos son los doce hijos de Ya'akov, y así es como su padre habló a ellos y los bendijo, dando a cada uno su propia bendición individual.
29 Entonces él les ordenó como sigue: 'Yo estoy al ser unido con mi pueblo. Sepúltenme con mis padres en la cueva que está en el campo de Efron el Hitti,
30 la cueva en el campo de Majpelah, junto a Mamre, en la tierra de Kenaan, la cual Avraham compró junto con el campo de Efron el Hitti como lugar de sepultura perteneciente a él -
31 allí ellos sepultaron a Avraham y su esposa Sarah, allí sepultaron a Yitzjak y su esposa Rivkah, y allí sepulté a Leah -
32 el campo y la cueva en él, el cual fue comprado de los hijos de Het.'
33 Cuando Ya'akov había terminado ordenando a sus hijos, recogió sus pies en la cama, respiró por última vez y fue reunido con su pueblo.


1 Jacob llamó a sus hijos y les dijo: Reuníos, que voy a anunciar lo que os sucederá a lo último de los días.


No se refiere Jacob a lo que le sucederá a sus hijos sino a sus descendientes.

Es muy de agradecer la siguiente nota que aparece en la Biblia Católica: El texto ha sufrido mucho y es de muy dudosa y difícil interpretación. Aun teniendo que recurrir a veces a la conjetura para su restitución, damos lo que más probable nos parece.

Naturalmente esta nota se refiere al contenido de este capítulo solamente.

2 Reuníos y escuchad, hijos de Jacob; escuchad a Israel, vuestro padre:'
3 Rubén, tú eres mi primogénito, mi fuerza y el fruto de mi primer vigor, cumbre de dignidad y cumbre de fuerza.

Rubén como primogénito representa las primicias de la fuerza viril de su padre y de su madre y por razón de estas primogenituras le correspondía una prominencia sobre sus hermanos. (118)

Jacob censura a Rubén por haberse acostado con su concubina Bala. (35,22): 4 Herviste como el agua; no tendrás la supremacía, porque subiste al lecho de tu padre. Cometiste entonces una profanación, subiste a mi lecho.

5 Simeón y Leví son hienas. Instrumentos de violencia son sus armas.

Simeón y Leví son hermanos uterinos, hijos de Lía que vengaron bárbaramente la violencia, violación, hecha a su hermana Dima. (Capítulo 34) (119)

6 No entre mi alma en sus designios ni se una mi corazón a su asamblea, porque en su furor degollaron hombres y caprichosamente desjarretaron toros.
7 Maldita su cólera por violenta, maldito, por cruel, su furor. Yo los dividiré en Jacob y los dispersaré en Israel.

Quedaron divididos porque Leví no tuvo territorio fijo en Israel y Simeón que se estableció en medio de Judá vino a quedar absorbido por este (120) según podemos ver en Josué 19, 1-9 y en jueces 1,3-7

viernes, 3 de marzo de 2023

GÉNESIS 105






Tampoco nos extraña la afirmación de que fuese malo a los ojos de Yahvé/Jehová, lo cual indicaría que hacía algo contrario a las leyes o costumbres hebreas o bien a los mandatos impuestos por los Elohim y si así fue tampoco es de extrañar que los Elohim lo eliminasen, igual que permitieron la masacre que se narra en el capítulo 34.

8 Entonces dijo Judá a Onán: “Entra a la mujer de tu hermano y tómala, como cuñado que eres, para suscitar prole a tu hermano.”

La ley del Levirato expuesta en Deuteronomio 25,5-10 se funda en un sentimiento de piedad fraterna para con el difunto, a fin de que, siquiera por una ficción jurídica, no careciese de sucesión. Por eso está tan mal mirado el olvido de este deber. De Onán se deriva el vicio de “onanismo” contra los fines del matrimonio, y que aquí nos describe el autor sagrado como detestado por Dios (Elohim). (109)

Realmente era una ley curiosa, mediante la cual, no había capacidad de elección, salvo que no le importara ser llamado “el descalzado” para toda su vida, según se expone en Deuteronomio 25,10, y encima la descendencia no sería considerada suya sino del hermano, es decir, que para que no se perdiera el nombre de su hermano, había de perder el propio. Por ello Onán hizo lo que hizo: 9 Pero Onán, sabiendo que la prole no era suya, cuando entraba a la mujer de su hermano, se derramaba en tierra para no dar prole a su hermano.

Por no cumplir con la ley, Onán, al igual que su hermano muere: 10 Era malo a los ojos de Yahvé lo que hacía Onán, y le mató también a él.

Desde luego, este dios no se andaba con pequeñeces, o se cumplía la ley o se eliminaba al incumplidor. No tenía posibilidad de rectificar.

Judá manda a su nuera con su padre, prometiéndole darle a su hijo Sela cuando sea mayor, mas como esto no se cumplió, ella recurre a una estratagema para obtener descendencia, aprovechando la circunstancia de que Judá se queda viudo y debía tener necesidad de relaciones sexuales. Se disfraza de ramera y espera en el lugar donde le habían dicho que iría su suegro a trasquilar sus ovejas. (38,14)

Tal como pensó sucedió, él la solicita para acostarse con ella y como pago le promete un cabrito, más ella le solicita en prenda –mientras le llega el cabrito- su sello, su cordón y su báculo.

Cuando Judá envía el cabrito para pagar la deuda y recuperar sus cosas, la “ramera” no está, ni nadie sabe nada de ella. (38,20-22)

Vemos como la prostitución femenina es muy antigua y ya entonces estaba perfectamente asumida tanto respecto a las prostitutas como respecto a los hombres que hacían uso de ella.

Al cabo de unos tres meses, le avisan a Judá que su nuera está embarazada y él dijo: “Scadala y sea quemada” (38,24)

Esto hace pensar que a tal dios tales fieles, pues ellos también tienen unos castigos ejemplares.

Pero Tamar mandó decir a su suegro: ”Del varón cuyas son estas cosas. Estoy en cinta” (38,25)

26 Los reconoció Judá, y dijo: “Mejor que yo es ella, pues no se la he dado a Selá, mi hijo.” Pero no volvió a conocerla más.

Recordemos que en el lenguaje bíblico “conocer” significa tener coito.

Esta última frase “Pero no volvió a conocerla más” hace suponer que se acostó con ella más de la vez que se cita, pero sin saber él quien era puesto que debería estar disfrazada cubriéndose el rostro como se indica en el versículo 14.

Es muy curioso el parto de Tamar, que teniendo gemelos uno asomó la mano y la partera le ató en la mano un hilo rojo para luego saber cual había nacido primero, mas él volvió a meter la mano y salió su hermano primero. Al que salió primero le llamó Fares que significa “brecha” o “rotura” (38,28-29). Al que salió segundo –el del hilo rojo- lo llamó Zara. En hebreo Zeraj que significa “escarlata”.

Recordando lo de Esaú y Jacob de que salió Jacob agarrado al pie de su hermano y luego le quitó los derechos de primogenitura, aquí el cambio en el orden se produce justo en el momento del nacimiento, de manera que Fares que iba el segundo se pone por delante de Zera y sale el primero para que los derechos de primogenitura sean para él.


martes, 28 de febrero de 2023

GÉNESIS 104

 




CAPÍTULO 38 JUDÁ Y TAMAR

Biblia Nacar-Colunga

1 Sucedió entonces que bajó Judá, apartándose de sus hermanos, y llegó hasta un adulamita de nombre Jirá.
2 Vio allí a una cananea llamada Súa, y la tomó por mujer, y entró a ella,
3 que concibió y parió un hijo, al que llamó Er.
4 Concibió de nuevo y parió un hijo, a quien llamó Onán;'
5 volvió a concebir, y parió un hijo, a quien llamó Selá; cuando le parió éste, hallábase en Quezib.'
6 Tomó Judá para Er, su primogénito, una mujer llamada Tamar.
7 Er, primogénito de Judá, fue malo a los ojos de Yahvé, y Yahvé le mató.
8 Entonces dijo Judá a Onán: “Entra a la mujer de tu hermano y tómala, como cuñado que eres, para suscitar prole a tu hermano.”
9 Pero Onán, sabiendo que la prole no era suya, cuando entraba a la mujer de su hermano, se derramaba en tierra para no dar prole a su hermano.
10 Era malo a los ojos de Yahvé lo que hacía Onán, y le mató también a él.
11 Dijo entonces Judá a Tamar, su nuera: “Quédate como viuda en casa de tu padre hasta que sea grande mi hijo Selá.” Pues se decía: “No vaya a morir también éste como sus hermanos.” Fuese, pues, Tamar y habitaba en casa de su padre.
12 Pasó mucho tiempo, y murió la hija de Súa, mujer de Judá. Pasado el duelo por ella, subió Judá con su amigo Jirá, el adulamita, al esquileo de su ganado a Timná.
13 Hiciéronselo saber a Tamar, diciéndole: “Mira, tu suegro ha ido a Timná al esquileo de su ganado.”
14 Despojóse ella de sus vestidos de viuda, se cubrió con un velo, y cubierta se sentó a la entrada de Enaím, en el camino de Timná, pues veía que Selá era ya mayor y no le había sido dada por mujer.
15 Judá, al verla, la tomó por una meretriz, pues tenía tapada la cara.
16 Dirigióse a donde estaba y le dijo: “Déjame entrar a ti,” pues no conoció que era su nuera. Ella le respondió: “¿Qué vas a darme por entrar a mí?”
17 Y él contestó: “Te mandaré un cabrito del rebaño.” Ella le dijo: Si me das una prenda hasta que lo mandes...”
18 ¿Qué prenda quieres que te dé?,” le dijo él. Ella contestó: “Tu sello, el cordón de que cuelga y el báculo que llevas en la mano.” Él se lo dio, y entró a ella, que concibió de él.
19 Luego se levantó, se fue y, quitándose el velo, volvió a vestirse sus ropas de viuda.
20 Mandó Judá el cabrito por medio de su amigo el adulamita, para que retirase la prenda de manos de la mujer; pero éste no la halló.'
21 Preguntó a las gentes del lugar, diciendo: ¿Dónde está la meretriz que se sienta en Enaím a la vera del camino?” Y ellos le respondieron: “No ha habido aquí ninguna meretriz.”
22 Volvió, pues, a Judá y le dijo: “No la he hallado, y las gentes del lugar me han dicho que no ha habido allí ninguna meretriz.”
23 Y dijo Judá: “Que se quede con ello, no vaya a burlarse de nosotros; yo ya he mandado el cabrito y tú no la has hallado.”
24 Al cabo de unos tres meses avisaron a Judá, diciendo: “Tamar, tu nuera, se ha prostituido, y de sus prostituciones está encinta.” Judá contestó: “Sacadla y quemadla.”
25 Cuando la sacaban, mandó ella a decir a su suegro: “Del hombre cuyas son estas cosas estoy encinta. Mira a ver de quién son ese anillo, ese cordón y ese báculo.”
26 Los reconoció Judá, y dijo: “Mejor que yo es ella, pues no se la he dado a Selá, mi hijo.” Pero no volvió a conocerla más.
27 Cuando llegó el tiempo del parto, tenía en el seno dos gemelos.
28 Al darlos a luz, sacó uno de ellos una mano, y la partera la tomó, y ató a ella un hilo rojo, diciendo: “Este ha sido el primero en salir”;'
29 pero él retiró la mano y salió su hermano. “¡Vaya rotura que has hecho!,” dijo ella, y le llamó Fares;'
30 luego salió su hermano, que tenía el hilo atado a la mano, y le llamó Zaraj.



Génesis 38 - Biblia Kadosh Israelita Mesiánica

1 Fue en este tiempo que Yahudáh salió de entre sus hermanos y se asentó cerca de un hombre llamado Hirah que era un Adulami.
2 Allí Yahudáh vio una de las hijas de un cierto Kenaani cuyo nombre era Shua, y él la tomó y durmió con ella.
3 Ella concibió y tuvo un hijo, a quien llamó Er.
4 Ella concibió otra vez y tuvo un hijo, a quien ella llamó Onan.
5 Entonces ella concibió aun otra vez y tuvo un hijo a quien ella llamó Shelah, y ella estaba en Keziv cuando ella les dio a luz.
6 Yahudáh tomó esposa para Er su primogénito, y su nombre era Tamar.
7 Pero Er, el primogénito de Yahudáh, era maldito a los ojos de YAHWEH, así que YAHWEH lo mató.
8 Yahudáh dijo a Onan: 'Ve a dormir con la esposa de tu hermano - hazle a ella el deber del hermano del esposo, y preserva la línea de zera de tu hermano.'
9 Sin embargo, Onan sabía que la zera no contaría como de él; así que cuando él tenía relaciones con la esposa de su hermano, él vertía el semen en la tierra, para así no dar zera a su hermano.
10 Lo que él hacía era maldito ante los ojos de YAHWEH, así que El lo mató también.[110]
11 Entonces Yahudáh dijo a Tamar su nuera: 'Quédate viuda en la casa de tu padre hasta que mi hijo Shelah crezca'; porque él pensó: 'Yo no quiero que él muera también, como sus hermanos.' Así que Tamar fue y habitó en casa con su padre.
12 Al tiempo, Shua, la esposa de Yahudáh, murió. Después que Yahudáh se había consolado, subió para estar con sus trasquiladores en Timan, él y su amigo Hirah el Adulami.
13 Le fue dicho a Tamar: 'Tu suegro ha subido a Timan para trasquilar sus ovejas.'
14 Así que ella se quitó la ropa de viuda, cubrió su rostro completamente con un velo, y embelleció su rostro, y se sentó a la entrada de Einayim, que está en el camino a Timan. Porque ella vio que Shelah había crecido, pero ella aun no había sido dada a él como esposa.
15 Cuando Yahudáh la vio, él pensó que ella era una prostituta, porque ella se había cubierto el rostro, y él no la reconoció.
16 Así que él fue a ella donde ella estaba sentada, y dijo, sin darse cuenta que ella era su nuera: 'Ven, déjame dormir contigo.' Ella respondió: '¿Qué pagarás por dormir conmigo?'
17 El dijo: 'Yo te enviaré un cabrito del rebaño de carneros.' Ella dijo: '¿Me darás algo como garantía que lo enviarás?
18 El respondió: '¿Qué te daré como garantía?' Ella dijo: 'Tu sello, con su cordón, y el cetro que llevas en la mano.' Así que él se los dio a ella, entonces fue y durmió con ella; y ella concibió de él.
19 Ella se levantó y se fue, se quitó su velo y se puso su ropa de viuda.
20 Yahudáh envió el cabrito con su amigo el Adulami para recibir las cosas de garantía de la mujer, pero él no la encontró.
21 El le preguntó a la gente que estaba cerca de donde ella había estado: '¿Dónde está la prostituta que estaba en el camino a Einayim?' Pero ellos respondieron: 'No ha habido ninguna prostituta aquí.'
22 Así que él regresó a Yahudáh, y dijo: 'No la pude encontrar, también la gente allí dijo: 'No ha habido ninguna prostituta aquí.''
23 Yahudáh dijo: 'Está bien, deja que se quede con las cosas, para que no seamos avergonzados públicamente. Yo envié el cabrito, pero tú no pudiste encontrarla.'
24 Después de tres meses le fue dicho a Yahudáh: 'Tamar tu nuera ha estado actuando como una ramera, además, ella está preñada como resultado de su prostitución.' Yahudáh dijo: '¡Sácala, y que sea quemada viva!'
25 Cuando ella fue sacada, envió este mensaje a su suegro: 'Estoy preñada por el hombre a quien pertenecen estas cosas. Determina, te imploro, de quién son - el sello, el cordón y el cetro.'
26 Entonces Yahudáh reconoció que le pertenecían. El dijo: 'Tamar es justificada en vez de ser yo, porque yo no la dejé ser la esposa de mi hijo Shelah.' Y él nunca más volvió a dormir con ella.
27 Cuando ella tuvo los dolores de parto, fue evidente que iba a tener gemelos.
28 Mientras estaba con los dolores de parto, uno de ellos sacó su mano; y la partera tomó su mano y puso una cinta escarlata en ella, diciendo: 'Este salió primero.'
29 Pero entonces él retrocedió su mano, y su hermano salió; así que ella dijo: '¿Cómo te las arreglaste para romper primero?' Por lo tanto él fue nombrado Peretz [rompimiento].[111]
30 Entonces salió su hermano, con la cinta escarlata en su mano, y fue dado el nombre de Zeraj [escarlata].

Respecto a este capítulo, San Agustín supone que el episodio que se narra ocurrió antes de la venta de José y que aquí se narra “por la recopilación”, a la hora de componer la Biblia Septuaginta, la Biblia Griega (108), opinión que comparto.

Se nos cuenta la historia de Judá, el cual se une con una cananea llamada Sué y con la cual tuvo un hijo al que llamó Er y después otro al que llamó Onán y un tercero al que llamó Sela (38, 1-5)

6 Tomó Judá para Er, su primogénito, una mujer llamada Tamar.
7 Er, primogénito de Judá, fue malo a los ojos de Yahvé, y Yahvé le mató.

Ciertamente el autor sagrado, no es muy explícito en cuanto a las maldades de Er, ni tampoco respecto a su muerte, por tanto, difícilmente podemos hallar explicación alguna. Es muy posible, incluso, que Er no fuese malo propiamente dicho y que su muerte fuese accidental, pero al no morir de viejo se interpretase como un castigo divino.

viernes, 24 de febrero de 2023

GÉNESIS 103






1 Habitó Jacob en la tierra por donde peregrinó su padre, en la tierra de Canaán. (37,1) BC

Los Elohim hacen que los patriarcas habiten en la tierra de Canaan, donde son forasteros, con el fin de que le tomen apego a la tierra, a la zona. A su vez, hemos comprobado que les han inculcado, sin embargo, que no deben unirse con las mujeres de allí, por lo cual se observa un fuerte segregacionismo, aunque solo sea obligado para los patriarcas o futuros patriarcas, pero no preocupa demasiado para el resto de la familia.

Aquí se nos cuenta la historia de José –que es el protagonista- en relación con sus hermanos, hasta el momento de ser vendido a los mercaderes.

José, sin duda, es el niño mimado de Jacob, de forma que no le deja trabajar con ellos en realidad, pero lo utiliza como vigilante, para así él saber que hacen y como se comportan sus hijos, José comunica a su padre la mala fama de ellos. (37,2)

3 Israel amaba a José más que a todos sus otros hijos, por ser el hijo de su ancianidad, y le hizo una túnica talar.

Para conocer la importancia de la túnica, es necesario saber que la gente trabajadora llevaba la túnica corta, los principales larga, y si tenía mangas era señal de distinción (105) y por lo que aquí se dice, la de José era bien larga, mas cada versión dice una cosa diferente.

3 E Israel amaba a José más que a todos sus otros hijos, porque era el hijo de su vejez; y mandó hacerle una prenda de vestir parecida a camisa, larga y rayada. B.T.

3 E Israel amaba a José más que a todos sus hijos, porque le había habido en su vejez: e hízole una ropa de diversos colores. B.P.


Esto nos da idea de las libertades que a veces se toman los traductores. De ahí el dicho italiano: “traduttore traditore”

¿Cómo es posible interpretar las características de la túnica de tan diversas maneras?

En lo que respecta a las razones de que Israel/Jacob amase más a José que a sus otros hijos, estimamos que había otras como el hecho de ser el primer hijo que tenía de la mujer que más había amado y que por añadidura había muerto.

Lógicamente, el hecho de amar descaradamente a un hijo más que a los otros, provoca la reacción –en estos- de la envidia y por tanto del odio. (37,4)

Por si esto fuera poco, José tuvo unos sueños que provocaron el aumento de ese odio:

7 Estábamos nosotros en el campo atando gavillas, y vi que se levantaba mi gavilla y se tenía en pie, y las vuestras la rodeaban y se inclinaban ante la mía, adorándola.” (37,7)

Los hermanos interpretan el sueño fácilmente, pues no puede estar más claro:

8 Y sus hermanos le dijeron: “¿Es que vas a reinar sobre nosotros y vas a dominarnos?” Estos sueños y las palabras de José fueron causa de que le odiaran todavía más.

Mas como todos recordarán, José tuvo otro sueño más:

9 Tuvo José otro sueño, que contó también a sus hermanos, diciendo: “He aquí que he tenido otro sueño, y he visto que el sol, la luna y once estrellas me adoraban.”

Este se lo cuenta también a su padre, el cual le dijo: 10 Contó el sueño a su padre y a sus hermanos, y aquél le increpó, diciéndole: “¿Qué sueño es ese que has soñado? ¿Acaso vamos a postrarnos en tierra ante ti yo, tu madre y tus hermanos?”

Ciertamente Jacob interpreta el sueño correctamente, aunque no debería haber dicho “tu madre” sino “mi esposa”, puesto que la madre de José había muerto.

Si bien no hay que descartar la intervención de Elohim en estos sueños, pues pudieran ser inducidos, también es cierto que pudieron ser espontáneos, es decir, provocados por la propia psiquis de José, pues la facultad de la precognición se presenta a casi todos en algún momento de su vida. Estos sueños se presentan con imágenes reales o bien simbólicas como en este caso.

Repasando la historia, podemos comprobar como muy diversos personajes han tenido sueños proféticos: Jerjes, Aníbal, Solimán el Magnífico, Bismarck y Hitler, Descartes y Jung. (106)

Tal vez esté equivocado, pero no creo que a estos personajes históricos vinieran los Elohim u otros dioses a inducirles sus sueños y que luego se cumpliesen.

Sin embargo, a pesar de Freud y Jung, en el tema de los sueños aún no conocemos todos sus secretos.

He aquí una de las muchas opiniones sobre el tema de los sueños según Jamblico:

Con respecto a la mántica durante el sueño dices tú: a menudo, mientras dormimos, tenemos conocimiento del futuro, sin hallarnos en un estado de éxtasis agitado (pues el cuerpo yace tranquilamente), pero nuestras percepciones no son tan claras como en la vigilia. Lo que tú dices ocurre en los sueños humanos que proceden del alma, de nuestros pensamientos y de nuestra razón, o que son provocados por nuestra imaginación o nuestras ocupaciones divinas: estos sueños son ora verdaderos, ora falsos; en ciertos casos captan la realidad, pero generalmente se apartan de ella. Pero los sueños que decimos enviados por los dioses, no se presentan de la manera que tú dices: cuando nos abandona el sueño y empezamos a despertarnos, oímos a veces una voz breve que nos prescribe lo que debemos hacer; estas voces se oyen entre la vigilia y el sueño, y en algunas ocasiones cuando estamos completamente despiertos. Y a veces, un soplo invisible y corporal nos envuelve cuando estamos acostados, y no es la vista la que nos advierte de su presencia, sino otro sentido y otra secuencia; susurra al llegar y se extiende por todas partes sin ningún contacto; y tiene una acción maravillosa para expulsar las pasiones del alma y del cuerpo. Otras veces resplandece una luz, clara y tranquila, que atrae la mirada y hace que se cierren los ojos que antes estaban abiertos; pero los otros sentidos permanecen despiertos y perciben, hasta cierto punto, que los dioses se manifiestan en la luz, y oyen todo lo que estos dicen y saben comprender lo que estos hacen. (Jamblico, De Mysteriis Aegyptorum, III,2) (107)

Jacob meditaba en estos sueños de su hijo (37,11) tratando, sin duda, de desentrañar cuales serían los sucesos futuros que situarían a José por encima de ellos.

Jacob envía a José a vigilar a sus hermanos (37.13-17) y cuando ellos le vieron de lejos, hablaron de matarle (37,18-20). Así se las gastaban esta gente siendo sus hermanos, pero Rubén no estaba de acuerdo (37,21-22), cuando llegó pues, le despojaron de la túnica y le metieron en una cisterna vacía (37,23-24).

Acertaron a pasar por allí unos mercaderes a los cuales acordaron vender a José (37,25-28).

Sin duda Rubén no se había enterado de la venta pues en 37,29 se dice: 29 Volvió Rubén al pozo, pero no estaba en él José, y, rasgando sus vestiduras,

30 volvióse a donde estaban sus hermanos, y dijo: “El joven no parece, ¿adonde iré yo ahora?”

Rasgar las vestiduras, sabemos que era una señal de gran dolor y luto, pero aquí se ve la gran preocupación de Rubén, que siendo el mayor, es ante su padre el responsable de lo que suceda a sus hermanos. Así, en este caso, queda clara su incertidumbre y desasosiego, independientemente de otras consideraciones afectivas.

Jacob también rasga sus vestiduras cuando le presentan la túnica de José, rota y manchada de sangre (37,31-34)

35 Venían todos sus hijos y sus hijas a consolarle; pero él rechazaba todo consuelo, diciendo: “En duelo bajaré al “seol,” a mi hijo.” Y su padre le lloraba.'

El Seol era el nombre hebreo del lugar de los muertos, o región subterránea en que moran las almas de los mismos.

Termina este capítulo indicando que José fue vendido a Putifar o Potifar, ministro del faraón y jefe de la guardia, por los madianitas.

Los madianitas figuran entre los descendientes de Cetura y moraban en la costa meridional del golfo de Acaba –en 25,2 se dice que uno de los hijos se llamó Madián-. Hay aquí una dificultad histórica. Podrá resolverse suponiendo que el nombre de ismaelitas y madianitas equivale a mercaderes árabes, como en Juan 8,24. (107 BIS)

GÉNESIS 102






CAPÍTULO 37 JOSÉ Y SUS HERMANOS

Biblia Nácar-Colunga

1 Habitó Jacob en la tierra por donde peregrinó su padre, en la tierra de Canaán.
2 Esta es la historia de Jacob: Cuando tenía José diecisiete años, siendo todavía un adolescente, iba con sus hermanos, los hijos de Bala y los hijos de Zelfa, mujeres de su padre, a apacentar el ganado, e hizo llegar José a su padre la pésima fama de aquéllos.
3 Israel amaba a José más que a todos sus otros hijos, por ser el hijo de su ancianidad, y le hizo una túnica talar.
4 Viendo sus hermanos que su padre le amaba más que a todos, llegaron a odiarle, y no podían hablarle pacíficamente.
5 Tuvo también José un sueño, que contó a sus hermanos y que acrecentó más todavía el odio de éstos contra él.
6 Díjoles: “Oíd, si queréis, este sueño que he tenido.
7 Estábamos nosotros en el campo atando gavillas, y vi que se levantaba mi gavilla y se tenía en pie, y las vuestras la rodeaban y se inclinaban ante la mía, adorándola.”
8 Y sus hermanos le dijeron: “¿Es que vas a reinar sobre nosotros y vas a dominarnos?” Estos sueños y las palabras de José fueron causa de que le odiaran todavía más.
9 Tuvo José otro sueño, que contó también a sus hermanos, diciendo: “He aquí que he tenido otro sueño, y he visto que el sol, la luna y once estrellas me adoraban.”
10 Contó el sueño a su padre y a sus hermanos, y aquél le increpó, diciéndole: “¿Qué sueño es ese que has soñado? ¿Acaso vamos a postrarnos en tierra ante ti yo, tu madre y tus hermanos?”
11 Sus hermanos le envidiaban, pero a su padre le daba qué pensar.
12 Fueron sus hermanos a apacentar el ganado de su padre en Siquem,
13 y dijo Israel a José: “Tus hermanos están apacentando en Siquem. Ven que te mande a ellos.” El respondió: “Heme aquí.”
14 “Pues vete a ver si están bien tus hermanos y el ganado, y vuelve a decírmelo.” Y le envió desde el valle de Hebrón, y se dirigió José a Siquem.
15 Encontróle un hombre errando por el campo y le preguntó: “¿Qué buscas?”
16 Y él le contestó: “A mis hermanos busco. Haz el favor de decirme dónde están apacentando.”
17 Contestóle el hombre: “Se han ido de aquí, pues les oí decir: Vamonos a Dotaín.”
18 Viéronle ellos desde lejos, antes que a ellos se aproximara, y concibieron el proyecto de matarle.
19 Dijéronse unos a otros: “He aquí que viene el de los sueños;'
20 vamos a matarle y le arrojaremos a uno de estos pozos, y diremos que le ha devorado una fiera; así veremos de qué le sirven los sueños.”
21 Rubén, que esto oía, quería librarle de sus manos, y les dijo: “Matarle, no;'
22 no vertáis sangre; arrojadle a ese pozo que hay en el desierto y no pongáis las manos sobre él.” Quería librarle de sus manos para devolverlo a su padre.'
23 Cuando llegó José hasta sus hermanos, despojáronle de la túnica, la túnica talar que llevaba,
24 y, cogiéndole, le arrojaron al pozo, un pozo vacío que no tenía agua.
25 Sentáronse a comer, y, alzando los ojos, vieron venir una caravana de ismaelitas que venía de Galaad, cuyos camellos iban cargados de estoraque, tragacanto y láudano, que llevaban a Egipto;'
26 y dijo Judá a sus hermanos: “¿Qué sacaríamos de matar a nuestro hermano y ocultar su sangre?
27 Vamos a vendérselo a esos ismaelitas y no pongamos en él nuestra mano, pues es hermano nuestro y carne nuestra.” Asintieron sus hermanos;'
28 y, cuando pasaban los mercaderes madianitas, sacaron a José, subiéndole del pozo, y por veinte monedas de plata se lo vendieron a los ismaelitas, que le llevaron a Egipto.
29 Volvió Rubén al pozo, pero no estaba en él José, y, rasgando sus vestiduras,
30 volvióse a donde estaban sus hermanos, y dijo: “El joven no parece, ¿adonde iré yo ahora?”
31 Tomaron la túnica talar de José y, matando un macho cabrío, la empaparon en la sangre,
32 la tomaron y se la llevaron a su padre, diciendo: “Esto hemos encontrado; mira a ver si es o no la túnica de tu hijo.”
33 Reconociéndola él, dijo: “La túnica de mi hijo es; una fiera le ha devorado, ha despedazado enteramente a José.”
34 Rasgó Jacob sus vestiduras, vistióse de saco e hizo duelo por su hijo durante mucho tiempo.
35 Venían todos sus hijos y sus hijas a consolarle; pero él rechazaba todo consuelo, diciendo: “En duelo bajaré al “seol,” a mi hijo.” Y su padre le lloraba.'
36 los madianitas le vendieron en Egipto a Putifar, ministro del faraón y jefe de la guardia.



Génesis 37 - Biblia Kadosh Israelita Mesiánica

1 Parashah 9: Vayeshev (El continuó viviendo) 37:1-40:23 Ya'akov continuó viviendo en la tierra donde su padre había vivido como extranjero, la tierra de Kenaan.
2 Estas son las generaciones de Ya'akov. Cuando Yosef tenía diecisiete años de edad él solía pastorear el rebaño de su padre con sus hermanos, aun a pesar de que todavía era un muchacho. Una vez él estaba con los hijos de Bilhah y los hijos de Zilpah, las esposas de su padre, él trajo un mal reporte de ellos a su padre.
3 Ahora bien, Yisra'el amaba a Yosef más que a todos sus hijos, porque él era el hijo de su vejez; y él le hizo una túnica de muchos colores.
4 Cuando sus hermanos vieron que su padre lo amaba a él más que a todos sus hermanos, ellos comenzaron a odiarlo y llegó al punto donde ellos no podían ni hablar con él en una forma civilizada.
5 Yosef tuvo un sueño el cual contó a sus hermanos.
6 El les dijo a ellos: 'Escuchen mientras les cuento acerca de este sueño mío.
7 Estábamos atando manojos de trigo en el campo cuando de repente mi manojo se levantó por sí mismo y se paró derecho; entonces los manojos de ustedes vinieron, se reunieron alrededor del mío y se postraron delante de él.'
8 Sus hermanos protestaron: 'Sí, seguramente serás nuestro rey. ¡Harás un buen trabajo ordenándonos a todos nosotros!' Y ellos lo odiaron aun más por sus sueños y por lo que él dijo.
9 El tuvo otro sueño el cual contó a su padre y a sus hermanos: 'Aquí está, tuve otro sueño, y allí estaban el sol, la luna y once estrellas postrándose delante de mí.'
10 Pero su padre lo reprendió: '¿Qué es este sueño que has tenido? ¿Realmente esperas que yo, tu madre y tus hermanos vengamos y nos postremos en la tierra delante de ti?'
11 Sus hermanos tenían celos de él, pero su padre mantuvo el asunto en su mente.[106]
12 Después de esto, cuando sus hermanos habían ido a pastorear las ovejas de su padre en Shejem,
13 Yisra'el le preguntó a Yosef: '¿No están tus hermanos pastoreando las ovejas en Shejem? Ven, te enviaré a ellos.' El respondió: 'Aquí estoy.'
14 El le dijo: 'Ve ahora, ve a ver si las cosas están yendo bien con tus hermanos y las ovejas, y tráeme noticias de regreso.' Así que él lo envió desde el Valle de Hevron, y él fue a Shejem,
15 donde un hombre lo encontró andando errante por el campo. El hombre le preguntó: '¿Qué estás buscando?'
16 'Estoy buscando a mis hermanos,' él respondió. 'Dime, por favor, ¿dónde están pastoreando las ovejas?'
17 El hombre dijo: 'Ellos se han ido de aquí; porque les oí decir: 'Vamos a ir a Dotan.'' Yosef fue tras de sus hermanos y los encontró en Dotan.[107]
18 Ellos lo vieron a la distancia, y antes de que él llegara donde ellos estaban, ya habían maquinado matarle.
19 Ellos se dijeron el uno al otro: '¡Miren, este soñador está viniendo!
20 Así que vengan ahora, vamos a matarlo y echarlo en una de estas cisternas de agua que hay aquí. Entonces diremos que un animal salvaje lo devoró. ¡Veremos entonces qué será de sus sueños!'
21 Pero cuando Reuven oyó esto, él lo salvó de ser destruido por ellos. El dijo: 'No debemos tomar su vida.
22 No derramen sangre,' añadió Reuven. Echenlo en esta cisterna aquí en el desierto, pero no pongan ustedes mismos sus manos sobre él.' El tenía intenciones de rescatarlo más tarde de ellos y devolverlo a su padre.
23 Sucedió, pues, que cuando Yosef llegó a donde sus hermanos, ellos le arrebataron la túnica de muchos colores[108] que tenía puesta,
24 lo agarraron y lo echaron en la cisterna (la cisterna estaba vacía, sin ninguna agua en ella).
25 Entonces ellos se sentaron a comer; pero mientras alzaron la mirada, vieron delante de ellos una caravana de Yishmaelim viniendo de Gilead, sus camellos cargados con resina aromática, bálsamo y opio, en camino a Mitzrayim.
26 Yahudáh dijo a sus hermanos: '¿De qué nos aprovecha si matamos a nuestro hermano y cubrimos su sangre?
27 Vengan, vendámosle a los Yishmaelim,[109] en vez de matarlo con nuestras propias manos. Después de todo, él es nuestro hermano, nuestra propia carne.' Sus hermanos prestaron atención a él.
28 Entonces cuando pasaban los mercaderes Midyanim, ellos sacaron a Yosef de la cisterna y lo vendieron por media libra de shekels de plata a los Yishmaelim, quienes llevaron a Yosef a Mitzrayim.
29 Reuven regresó a la cisterna y, al ver que Yosef no estaba en ella, rasgó sus vestidos en señal de duelo.
30 El regresó a sus hermanos, y dijo: '¡El muchacho no está allí! ¿Adónde puedo ir ahora?'
31 Ellos cogieron la túnica de Yosef, mataron un carnero y empaparon la túnica con la sangre.
32 Entonces enviaron la túnica de muchos colores, y la trajeron a su padre, diciendo: 'Hemos encontrado esto. ¿Sabes si es la túnica de tu hijo o no?'
33 El la reconoció y gritó: '¡Es la túnica de mi hijo! ¡Algún animal salvaje ha rasgado a Yosef en pedazos y lo ha devorado; una bestial salvaje se ha llevado a Yosef!'
34 Ya'akov rasgó sus ropas y, poniendo cilicio alrededor de su cintura, guardó luto por su hijo por muchos días.
35 A pesar de que todos sus hijos e hijas se reunieron alrededor de él y trataron de consolarlo, él rehusó toda consolación, diciendo: 'No, descenderé a la sepultura, a mi hijo, enlutado.' Y su padre lloró por él.
36 En Mitzrayim los Midyanim vendieron a Yosef a Potifar, uno de los oficiales de Faraón, un capitán de la guardia.

SOBRE LA CREACIÓN DEL UNIVERSO

Comencemos por decir que la nada absoluta no existe. Lo que llamamos vacío, incluso en laboratorios con bombas de vacío, nunca es un vac...