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viernes, 24 de febrero de 2023

GÉNESIS 102






CAPÍTULO 37 JOSÉ Y SUS HERMANOS

Biblia Nácar-Colunga

1 Habitó Jacob en la tierra por donde peregrinó su padre, en la tierra de Canaán.
2 Esta es la historia de Jacob: Cuando tenía José diecisiete años, siendo todavía un adolescente, iba con sus hermanos, los hijos de Bala y los hijos de Zelfa, mujeres de su padre, a apacentar el ganado, e hizo llegar José a su padre la pésima fama de aquéllos.
3 Israel amaba a José más que a todos sus otros hijos, por ser el hijo de su ancianidad, y le hizo una túnica talar.
4 Viendo sus hermanos que su padre le amaba más que a todos, llegaron a odiarle, y no podían hablarle pacíficamente.
5 Tuvo también José un sueño, que contó a sus hermanos y que acrecentó más todavía el odio de éstos contra él.
6 Díjoles: “Oíd, si queréis, este sueño que he tenido.
7 Estábamos nosotros en el campo atando gavillas, y vi que se levantaba mi gavilla y se tenía en pie, y las vuestras la rodeaban y se inclinaban ante la mía, adorándola.”
8 Y sus hermanos le dijeron: “¿Es que vas a reinar sobre nosotros y vas a dominarnos?” Estos sueños y las palabras de José fueron causa de que le odiaran todavía más.
9 Tuvo José otro sueño, que contó también a sus hermanos, diciendo: “He aquí que he tenido otro sueño, y he visto que el sol, la luna y once estrellas me adoraban.”
10 Contó el sueño a su padre y a sus hermanos, y aquél le increpó, diciéndole: “¿Qué sueño es ese que has soñado? ¿Acaso vamos a postrarnos en tierra ante ti yo, tu madre y tus hermanos?”
11 Sus hermanos le envidiaban, pero a su padre le daba qué pensar.
12 Fueron sus hermanos a apacentar el ganado de su padre en Siquem,
13 y dijo Israel a José: “Tus hermanos están apacentando en Siquem. Ven que te mande a ellos.” El respondió: “Heme aquí.”
14 “Pues vete a ver si están bien tus hermanos y el ganado, y vuelve a decírmelo.” Y le envió desde el valle de Hebrón, y se dirigió José a Siquem.
15 Encontróle un hombre errando por el campo y le preguntó: “¿Qué buscas?”
16 Y él le contestó: “A mis hermanos busco. Haz el favor de decirme dónde están apacentando.”
17 Contestóle el hombre: “Se han ido de aquí, pues les oí decir: Vamonos a Dotaín.”
18 Viéronle ellos desde lejos, antes que a ellos se aproximara, y concibieron el proyecto de matarle.
19 Dijéronse unos a otros: “He aquí que viene el de los sueños;'
20 vamos a matarle y le arrojaremos a uno de estos pozos, y diremos que le ha devorado una fiera; así veremos de qué le sirven los sueños.”
21 Rubén, que esto oía, quería librarle de sus manos, y les dijo: “Matarle, no;'
22 no vertáis sangre; arrojadle a ese pozo que hay en el desierto y no pongáis las manos sobre él.” Quería librarle de sus manos para devolverlo a su padre.'
23 Cuando llegó José hasta sus hermanos, despojáronle de la túnica, la túnica talar que llevaba,
24 y, cogiéndole, le arrojaron al pozo, un pozo vacío que no tenía agua.
25 Sentáronse a comer, y, alzando los ojos, vieron venir una caravana de ismaelitas que venía de Galaad, cuyos camellos iban cargados de estoraque, tragacanto y láudano, que llevaban a Egipto;'
26 y dijo Judá a sus hermanos: “¿Qué sacaríamos de matar a nuestro hermano y ocultar su sangre?
27 Vamos a vendérselo a esos ismaelitas y no pongamos en él nuestra mano, pues es hermano nuestro y carne nuestra.” Asintieron sus hermanos;'
28 y, cuando pasaban los mercaderes madianitas, sacaron a José, subiéndole del pozo, y por veinte monedas de plata se lo vendieron a los ismaelitas, que le llevaron a Egipto.
29 Volvió Rubén al pozo, pero no estaba en él José, y, rasgando sus vestiduras,
30 volvióse a donde estaban sus hermanos, y dijo: “El joven no parece, ¿adonde iré yo ahora?”
31 Tomaron la túnica talar de José y, matando un macho cabrío, la empaparon en la sangre,
32 la tomaron y se la llevaron a su padre, diciendo: “Esto hemos encontrado; mira a ver si es o no la túnica de tu hijo.”
33 Reconociéndola él, dijo: “La túnica de mi hijo es; una fiera le ha devorado, ha despedazado enteramente a José.”
34 Rasgó Jacob sus vestiduras, vistióse de saco e hizo duelo por su hijo durante mucho tiempo.
35 Venían todos sus hijos y sus hijas a consolarle; pero él rechazaba todo consuelo, diciendo: “En duelo bajaré al “seol,” a mi hijo.” Y su padre le lloraba.'
36 los madianitas le vendieron en Egipto a Putifar, ministro del faraón y jefe de la guardia.



Génesis 37 - Biblia Kadosh Israelita Mesiánica

1 Parashah 9: Vayeshev (El continuó viviendo) 37:1-40:23 Ya'akov continuó viviendo en la tierra donde su padre había vivido como extranjero, la tierra de Kenaan.
2 Estas son las generaciones de Ya'akov. Cuando Yosef tenía diecisiete años de edad él solía pastorear el rebaño de su padre con sus hermanos, aun a pesar de que todavía era un muchacho. Una vez él estaba con los hijos de Bilhah y los hijos de Zilpah, las esposas de su padre, él trajo un mal reporte de ellos a su padre.
3 Ahora bien, Yisra'el amaba a Yosef más que a todos sus hijos, porque él era el hijo de su vejez; y él le hizo una túnica de muchos colores.
4 Cuando sus hermanos vieron que su padre lo amaba a él más que a todos sus hermanos, ellos comenzaron a odiarlo y llegó al punto donde ellos no podían ni hablar con él en una forma civilizada.
5 Yosef tuvo un sueño el cual contó a sus hermanos.
6 El les dijo a ellos: 'Escuchen mientras les cuento acerca de este sueño mío.
7 Estábamos atando manojos de trigo en el campo cuando de repente mi manojo se levantó por sí mismo y se paró derecho; entonces los manojos de ustedes vinieron, se reunieron alrededor del mío y se postraron delante de él.'
8 Sus hermanos protestaron: 'Sí, seguramente serás nuestro rey. ¡Harás un buen trabajo ordenándonos a todos nosotros!' Y ellos lo odiaron aun más por sus sueños y por lo que él dijo.
9 El tuvo otro sueño el cual contó a su padre y a sus hermanos: 'Aquí está, tuve otro sueño, y allí estaban el sol, la luna y once estrellas postrándose delante de mí.'
10 Pero su padre lo reprendió: '¿Qué es este sueño que has tenido? ¿Realmente esperas que yo, tu madre y tus hermanos vengamos y nos postremos en la tierra delante de ti?'
11 Sus hermanos tenían celos de él, pero su padre mantuvo el asunto en su mente.[106]
12 Después de esto, cuando sus hermanos habían ido a pastorear las ovejas de su padre en Shejem,
13 Yisra'el le preguntó a Yosef: '¿No están tus hermanos pastoreando las ovejas en Shejem? Ven, te enviaré a ellos.' El respondió: 'Aquí estoy.'
14 El le dijo: 'Ve ahora, ve a ver si las cosas están yendo bien con tus hermanos y las ovejas, y tráeme noticias de regreso.' Así que él lo envió desde el Valle de Hevron, y él fue a Shejem,
15 donde un hombre lo encontró andando errante por el campo. El hombre le preguntó: '¿Qué estás buscando?'
16 'Estoy buscando a mis hermanos,' él respondió. 'Dime, por favor, ¿dónde están pastoreando las ovejas?'
17 El hombre dijo: 'Ellos se han ido de aquí; porque les oí decir: 'Vamos a ir a Dotan.'' Yosef fue tras de sus hermanos y los encontró en Dotan.[107]
18 Ellos lo vieron a la distancia, y antes de que él llegara donde ellos estaban, ya habían maquinado matarle.
19 Ellos se dijeron el uno al otro: '¡Miren, este soñador está viniendo!
20 Así que vengan ahora, vamos a matarlo y echarlo en una de estas cisternas de agua que hay aquí. Entonces diremos que un animal salvaje lo devoró. ¡Veremos entonces qué será de sus sueños!'
21 Pero cuando Reuven oyó esto, él lo salvó de ser destruido por ellos. El dijo: 'No debemos tomar su vida.
22 No derramen sangre,' añadió Reuven. Echenlo en esta cisterna aquí en el desierto, pero no pongan ustedes mismos sus manos sobre él.' El tenía intenciones de rescatarlo más tarde de ellos y devolverlo a su padre.
23 Sucedió, pues, que cuando Yosef llegó a donde sus hermanos, ellos le arrebataron la túnica de muchos colores[108] que tenía puesta,
24 lo agarraron y lo echaron en la cisterna (la cisterna estaba vacía, sin ninguna agua en ella).
25 Entonces ellos se sentaron a comer; pero mientras alzaron la mirada, vieron delante de ellos una caravana de Yishmaelim viniendo de Gilead, sus camellos cargados con resina aromática, bálsamo y opio, en camino a Mitzrayim.
26 Yahudáh dijo a sus hermanos: '¿De qué nos aprovecha si matamos a nuestro hermano y cubrimos su sangre?
27 Vengan, vendámosle a los Yishmaelim,[109] en vez de matarlo con nuestras propias manos. Después de todo, él es nuestro hermano, nuestra propia carne.' Sus hermanos prestaron atención a él.
28 Entonces cuando pasaban los mercaderes Midyanim, ellos sacaron a Yosef de la cisterna y lo vendieron por media libra de shekels de plata a los Yishmaelim, quienes llevaron a Yosef a Mitzrayim.
29 Reuven regresó a la cisterna y, al ver que Yosef no estaba en ella, rasgó sus vestidos en señal de duelo.
30 El regresó a sus hermanos, y dijo: '¡El muchacho no está allí! ¿Adónde puedo ir ahora?'
31 Ellos cogieron la túnica de Yosef, mataron un carnero y empaparon la túnica con la sangre.
32 Entonces enviaron la túnica de muchos colores, y la trajeron a su padre, diciendo: 'Hemos encontrado esto. ¿Sabes si es la túnica de tu hijo o no?'
33 El la reconoció y gritó: '¡Es la túnica de mi hijo! ¡Algún animal salvaje ha rasgado a Yosef en pedazos y lo ha devorado; una bestial salvaje se ha llevado a Yosef!'
34 Ya'akov rasgó sus ropas y, poniendo cilicio alrededor de su cintura, guardó luto por su hijo por muchos días.
35 A pesar de que todos sus hijos e hijas se reunieron alrededor de él y trataron de consolarlo, él rehusó toda consolación, diciendo: 'No, descenderé a la sepultura, a mi hijo, enlutado.' Y su padre lloró por él.
36 En Mitzrayim los Midyanim vendieron a Yosef a Potifar, uno de los oficiales de Faraón, un capitán de la guardia.

martes, 31 de enero de 2023

GÉNESIS 94

 


 

Biblia Kadosh Israelita Mesiánica

Pero entonces él oyó lo que estaban diciendo los hijos de Lavan: 'Ya'akov se ha cogido todo lo que nuestro padre tenía una vez. Es de lo que solía pertenecer a nuestro padre que Ya'akov se ha vuelto tan rico.'

El también vio que lo tenían en diferente estima a la de antes.

YAHWEH dijo a Ya'akov: 'Regresa a la tierra de tus padres, a tus parientes; Yo estaré contigo.'

Así que Ya'akov mandó a llamar a Rajel y a Leah y las hizo venir al campo donde estaba su rebaño.

El les dijo a ellas: 'Veo por la forma en que el padre de ustedes mira que él se siente diferente hacia mí que antes; pero el Elohim de mi padre ha estado conmigo.

Ustedes saben que yo he servido a su padre con toda mi fuerza,

y que el padre de ustedes me ha engañado, y ha cambiado mis jornales diez ovejas; pero Elohim no le dio poder para dañarme.

Si él decía: 'Las manchadas serán tus jornales,' entonces todos los animales parían cabritos manchados; y si él decía: 'Las blancas serán tus jornales,' entonces todos los animales parían cabritos blancos.

Así es como Elohim ha quitado los animales al padre de ustedes y me los ha dado a mí.

10 Una vez, cuando los animales se estaban apareando, yo tuve un sueño: Alcé mi mirada y allí delante de mí los carneros que se apareaban con las hembras eran manchados, pintados y vetados.

11 Entonces, en el sueño, el Malaj de Elohim me dijo: '¡Ya'akov!' Y yo respondí: 'aquí estoy.'

12 El continuó: 'Levanta tus ojos ahora, y mira: todos los carneros apareándose con las hembras son manchados, pintados y vetados; porque Yo he visto todo lo que Lavan te ha estado haciendo.

13 Yo soy el Elohim que se apareció a ti en de Beit-El, donde tú ungiste la piedra con aceite, donde hiciste tu voto a mí. Ahora levántate, sal de esta tierra, y regresa a la tierra donde naciste.''

14 Rajel y Leah le respondieron: 'Nosotras ya no tenemos herencia de las posesiones de nuestro padre;

15 y él nos considera extranjeras, puesto que él nos ha vend ido; además, él ha consumido todo lo que recibió a cambio de nosotras.

16 Sin embargo, la riqueza y la gloria que Elohim ha quitado a nuestro padre se ha vuelto de nosotros y de nuestros hijos de todas maneras; así que cualquier cosa que Elohim te ha dicho que hagas, hazla.'

17 Entonces Ya'akov se levantó, puso a sus hijos y esposas en los camellos,

18 y puso en camino todo su ganado, junto con las riquezas que había acumulado en Padam-Aram, el ganado en su posesión que él había adquirido en Paddan-Aram, para ir a Yitzjak su padre en la tierra de Kenaan.

19 Ahora Lavan había ido a trasquilar sus ovejas, así que Rajel robó los ídolos[92] que pertenecían a su padre,

20 y Ya'akov engañó con astucia a Lavan el Arami por no decirle de su intencionada huida.

21 Así él huyó con todo lo que tenía: él salió y cruzó el Río [Eufrates] y fue hacía la zona montañosa de Gilead.

22 No fue hasta el tercer día que le fue dicho a Lavan el Arami que Ya'akov había huido.

23 Lavan tomó sus parientes con él y pasó los próximos siete días persiguiendo a Ya'akov, alcanzándolo en la zona montañosa de Gilead.

24 Pero Elohim vino a Lavan el Arami en un sueño esa noche, y le dijo: 'Ten cuidado de no hablar a Ya'akov palabras malvadas.'

25 Cuando Lavan alcanzó a Ya'akov, Ya'akov había acampado en la zona montañosa; así que Lavan y sus parientes acamparon en la zona montañosa de Gilead.

26 Lavan dijo a Ya'akov: '¿Qué quieres decir por engañarme y llevándote a mis hijas como si fueran cautivas tomadas en guerra?

27 ¿Por qué huiste en secreto y me engañaste y no me lo dijiste? Yo te hubiera despedido con alegría y cantando a la música de panderos y liras.

28 ¡Ni siquiera me dejaste besar a mis hijos e hijas y despedirme de ellos! ¡Qué cosa tan estúpida has hecho!

29 Yo lo tengo en mi poder de hacerte daño; pero el Elohim de tu padre me habló anoche, y me dijo: 'Ten cuidado de no hablar a Ya'akov palabras malvadas.'

30 De acuerdo que te tenías que ir, porque extrañabas tan profundamente la casa de tu padre; pero ¿por qué robaste mis dioses?'

31 Ya'akov le respondió a Lavan: 'Porque tuve temor. Yo dije: '¿Supón que te llevas a tus hijas y todas mis posesiones de mí a la fuerza?

32 Toma nota de lo que yo tenga de tu propiedad y tómalo.' Y él no encontró nada y Ya'akov dijo: Pero si tú encuentras tus dioses con alguien, esa persona no permanecerá viva entre sus hermanos.' Ya'akov no sabía que Rajel los había robado.

33 Lavan entró y registró la tienda de Leah. Y salió de la tienda de Leah, y registró la tienda de Ya'akov y la tienda de las dos esclavas; pero no los encontró. También fue a la tienda de Rajel

34 Ahora, Rajel había cogido los ídolos, pero los puso en la montura del camello y estaba sentada sobre ellos.

35 Ella dijo a su padre: 'Por favor no te enojes que no me levanto en tu presencia, pero es el tiempo de mi período.[93]' Así que él buscó, pero no encontró los ídolos.

36 Entonces Ya'akov se enojó y comenzó a discutir con Lavan: '¿Qué mal he hecho?' El demandó. '¿Cuál es mi ofensa, que has venido tras de mí en persecución agitada?

37 Has buscado entre todas mis cosas, pero ¿qué has encontrado de los enseres de tu casa? ¡Ponlo aquí delante de mis parientes y los tuyos, para que ellos puedan rendir juicio entre nosotros dos!

38 ¡Yo he estado contigo por estos veinte años! Tus ovejas y tus cabras nunca abortaron a sus pequeños, y yo no he comido los animales machos en tus rebaños.

39 Si uno de entre tu rebaño fue destruido por un animal salvaje, no traje el cadáver a ti sino que pagué la pérdida yo mismo. Tú demandaste que yo te compensara por cualquier animal robado, así de día como de noche.

40 Aquí está como fue para mí; durante el día me consumía la sed, y en la noche el frío - mi sueño huyó de mis ojos.

41 Estos veinte años que he estado en tu casa - ¡yo te serví catorce años por tus dos hijas y seis años por tu rebaño, y tú falsamente ajustaste mis jornales por diez veces!

42 Si el Elohim de mi padre, el Elohim de Avraham, al que Yitzjak le teme, no hubiera estado de mi parte, ¡de cierto ahora me hubieras mandado de camino con nada! Elohim ha visto cuan afligido he estado, y qué duro he trabajado, y anoche El dictó juicio a favor mío.'

43 Lavan respondió a Ya'akov: '¡Las hijas son mis hijas, los hijos son mis hijos, los rebaños son mis rebaños, y todo lo que ves es mío! Pero ¿qué puedo hacer hoy acerca de estas hijas mías o los hijos que les han nacido?

44 Así que ahora, ven, déjame hacer un pacto, yo y tú; y que esté como testimonio entre yo y tú.' Y él le dijo: 'Observa, no hay nadie con nosotros; observa Elohim es testigo entre yo y tú.'

45 Ya'akov cogió una piedra y la puso parada como piedra de señal.

46 Entonces Ya'akov dijo a sus parientes: 'Junten algunas piedras'; y ellos cogieron piedras, hicieron un montón de ellas y comieron allí sobre el montón de piedras. Y Lavan le dijo a él: 'Este montón atestigua hoy entre yo y tú.

47 Lavan la llamó Y'gar-Sahaduta ['pila de testimonio' en Caldeo/Arameo], mientras que Ya'akov la llamó Gal- Ed ['pila de testimonio' en Hebreo].

48 Lavan dijo a Ya'akov: 'Observa este montón, y el pilar cual he puesto entre yo y tú, este montón atestigua, y este pilar atestigua. Por esto es llamada Gal-Ed

49 y también HaMitzpah [torre de vigía], porque él dijo: ' YAHWEH vigile entre yo y tú cuando estemos separados el uno del otro.

50 Si tú causas dolor a mis hijas, o si tomas esposas aparte de mis hijas, entonces, si aun no hay nadie allí con nosotros, todavía Elohim es testigo entre yo y tú.

51 Lavan también dijo a Ya'akov: 'Aquí está la pila, y aquí la piedra de señal que he puesto entre yo y tú.'

52 Si yo no cruzaré a ti, tampoco tú deberás cruzar a mí, más allá de este montón y este pilar, para mal.

53 Que el Elohim de Avraham y también el dios de Najor, juzgue entre nosotros.' Pero Ya'akov juró por el temor de su padre Yitzjak.

54 Ya'akov ofreció un sacrificio en la montaña e invitó a sus parientes a la comida. Ellos comieron la comida y bebieron y durmieron en la montaña.

 

GÉNESIS 93

 


CAPÍTULO 31 VUELVE JACOB A CANAAN


Biblia Nacar-Colunga

Oyó Jacob a los hijos de Labán decir: “Ha cogido Jacob todo lo de nuestro padre, y con lo nuestro ha hecho todas esas riquezas.”

Vio que la cara de Labán no era ya para él lo que había sido antes,

y Yahvé le dijo: “Vuélvete a la tierra de tu padre y a tu parentela, que yo estaré contigo.”

Mandó a llamar, pues, Jacob a Raquel y a Lía, para que fueran al campo adonde estaba con su ganado,

y les dijo: “Veo que el semblante de vuestro padre no es para mí ya el que antes era, aunque el Dios de mi padre ha estado conmigo.

Bien sabéis vosotras que yo he servido a vuestro padre con todas mis fuerzas,

y que vuestro padre se ha burlado de mí, mudando diez veces mi salario; pero Dios no le ha permitido perjudicarme.'

Cuando él decía: Tu salario serán las reses manchadas, todas las ovejas parían corderos manchados; y si decía: Las reses rayadas serán tu salario, todas las ovejas parían corderos rayados.'

Es, pues, Dios el que ha tomado lo de vuestro padre y me lo ha dado a mí.

10 Cuando las ovejas entran en calor, vi yo en sueños que los carneros que cubrían a las ovejas eran rayados y manchados,

11 y mi ángel me dijo en el sueño: “Jacob”; le respondí: “firme aquí.”

12 Y él dijo: “Alza tus ojos y mira: todos los carneros que cubren a las ovejas son rayados y manchados, porque yo he visto lo que te ha hecho Labán.

13 Yo soy el Dios de Betel, donde ungiste tú un monumento y me hiciste el voto. Levántate, pues, sal de esta tierra y torna a la tierra de tu parentela.”

14 Raquel y Lía respondieron: “¿Tenemos acaso nosotras parte o herencia en la casa de nuestro padre?

15 ¿No nos ha tratado como extrañas, vendiéndonos y comiendo nuestro precio?

16 Y, además, cuanto le ha quitado Dios, nuestro es y de nuestros hijos. Haz, pues, ya lo que Dios te ha mandado.”

17 Levantóse Jacob e hizo montar a sus mujeres y a sus hijos sobre los camellos, y, llevando consigo todos sus ganados y todo cuanto en Padán Aram había adquirido,

18 se encaminó hacia Isaac, su padre, a tierra de Canaán.

19 Labán había ido al esquileo, y Raquel robó los “terafim” de su padre.

20 Jacob engañó a Labán, arameo, y no le dio cuenta de su huida.

21 Huyó con todo cuanto tenía, y, ya en camino, atravesó el río y se dirigió al monte de Galaad.

22 Al tercer día dijéronle a Labán que Jacob había huido;'

23 y, tornando consigo a sus parientes, le persiguió durante siete días, hasta darle alcance en el monte de Galaad.

24 Vino Dios en sueños durante la noche a Labán, arameo,

25 y le dijo: “Guárdate de decir a Jacob nada, ni en bien ni en mal.” Cuando alcanzó Labán a Jacob, había éste fijado sus tiendas en el monte, y Labán fijó también la suya y las de sus parientes en el mismo monte de Galaad.

26 Dijo, pues, Labán a Jacob: “¿Qué es lo que has hecho? ¡Escaparte de mí, llevándote mis hijas como si fuesen cautivas de guerra!

27 ¿Por qué has huido secretamente, engañándome, en vez de advertirme, y te hubiera despedido yo jubilosamente con cantos, tímpanos y cítaras?

28 ¡Sin dejarme siquiera abrazar a mis hijos y a mis hijas! Has obrado insensatamente.

29 Mi mano es lo suficientemente fuerte para haceros mal, pero el Dios de tu padre me ha hablado la pasada noche, diciéndome: “Guárdate de decir a Jacob cosa alguna, ni en bien ni en mal.”

30 Y si es que te vas porque anhelas irte a la casa de tu padre, ¿por qué me has robado mis dioses?”

31 Jacob respondió: “Es que temía, pensando que quizá me quitarías tus hijas.

32 Cuanto a lo de tus dioses, aquel a quien se los encuentres, que muera. En presencia de nuestros hermanos busca cuanto sea tuyo y tómalo.” Jacob no sabía que era Raquel la que los había robado.

33 Labán penetró en la tienda de Jacob, en la de Lía y en la de sus siervas, y no halló nada. Después de salir de la tienda de Lía, entró en la de Raquel;'

34 pero Raquel había tomado los “terafim” y los había escondido en el palanquín del camello, sentándose encima. Labán rebuscó por toda la tienda, pero no halló nada.

35 Raquel le dijo: “No se irrite mi señor porque no pueda levantarme ante él, pues me hallo con lo que comúnmente tienen las mujeres.” Así fue cómo, después de buscar y rebuscar Labán en toda la tienda, no pudo hallar los “terafim.”

36 Jacob montó en cólera y reprochó a Labán, diciéndole: “¿Qué crimen es el mío? ¿Cuál es mi pecado para que así me persigas?

37 Después de buscar y rebuscar en todas mis cosas, ¿qué has hallado tuyo? Preséntalo aquí ante mis hermanos y los tuyos, y que juzguen ellos entre los dos.

38 He pasado en tu casa veinte años; tus ovejas y tus cabras no abortaron, y yo no me he comido los corderos de tus rebaños.'

39 Lo destrozado no te lo llevaba, la pérdida iba a cuenta mía. Me reclamabas lo que me robaban de día y lo que me robaban de noche.

40 He vivido devorado por el calor del día y por el frío de la noche, y huía de mis ojos el sueño.

41 He llevado en tu casa veinte años; catorce te he servido por tus dos hijas, seis por tus ganados, y me has mudado diez veces el salario.'

42 Si no hubiera sido por el Dios de mi padre, el Dios de Abraham, y por el Terror de Isaac, ahora me hubieras dejado ir de vacío. Dios ha visto mi aflicción y el trabajo de mis manos, y ha juzgado la pasada noche.”

43 Respondióle Labán y dijo a Jacob: “Las hijas, hijas mías son; los hijos son hijos míos; el ganado es mío también, y cuanto ves es mío; a estas mis hijas y a los hijos que han parido, ¿qué les haría yo hoy?'

44 Ven, pues, hagamos alianza tú y yo y que Dios sea testigo entre ti y mí.”

45 Tomó, pues, Jacob una piedra y la alzó en monumento,

46 y dijo a sus hermanos que recogieran piedras y las reunieran en un montón, y comieron sobre él.

47 Le llamó Labán Yegar-Sahaduta, mientras que Jacob le llamó Yagar Galaad.

48 Y dijo Labán: “Este montón es hoy testigo entre ti y mí.” Por eso le llamó Galaad,

49 y también Mispah, por haber dicho Labán: “Que vele Yahvé entre los dos cuando nos hayamos separado el uno del otro.”

50 Si tú maltratas a mis hijas o tomas otras mujeres además de ellas, no habrá hombre que pueda argüirte; pero he aquí que Dios es testigo entre ti y mí.”

51 Y añadió Labán: “He aquí el monumento y he aquí el testigo que he alzado entre ti y mí.

52 Este montón es testigo de que yo no lo pasaré yendo contra ti, ni tú lo pasarás para hacerme daño.

53 El Dios de Abraham, el Dios de Najor, juzgue entre nosotros.” Juró, pues, Jacob por el Terror de Isaac, su padre;'

54 ofreció un sacrificio en el monte e invitó a sus hermanos a comer. Comieron y pasaron la noche en el monte.

 

SOBRE LA CREACIÓN DEL UNIVERSO

Comencemos por decir que la nada absoluta no existe. Lo que llamamos vacío, incluso en laboratorios con bombas de vacío, nunca es un vac...