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domingo, 15 de enero de 2023

GÉNESIS 80

 


Es indudable que Abraham a pesar de su edad, poseía una gran vitalidad, pues volvió a casarse y tuvo otros seis hijos más, aunque se preocupó de separarlos de Isaac:

 

Volvió Abraham a tomar mujer, de nombre Quetura,

que le parió a Zimrán, Yoqsán, Medán, Midián, Yisbaq y Suaj.

 

Abraham murió a los 175 años y lo sepultaron con Sara, su primera mujer, precisamente Isaac  e Ismael. (25,8-10)

 

11 Después de la muerte de Abraham, Dios bendijo a Isaac, su hijo, y habitó junto al pozo de Jai-Roi.

Este pozo es precisamente donde el ángel o Yahvé habló a Agar cuando salió huyendo de Sara. (16,13-14)

 

Según el plan general del Génesis, antes de comenzar la historia de Isaac, el autor sagrado nos da na idea de los otros hijos, sin duda para instruirnos sobre el origen de las tribus árabes, que correspondía al patriarca de los hebreos. (93)

 

Probablemente muchos de los nombres que aparecen a lo largo del Génesis, no correspondan exactamente a personas concretas sino que más bien sea una forma o manera de explicar el origen de las diversas tribus.

 

La forma tan escueta como se describe el casamiento de Isaac y la concepción de su mujer Rebeca, hace imposible analizar lo que se expone referente a la esterilidad de Rebeca y su concepción posterior mediante la intervención de Yahvé: 21 Rogó Isaac a Yahvé por su mujer, que era estéril, y fue oído por Yahvé, y concibió Rebeca, su mujer. (BC)

 

 Me hace pensar el hecho de la supuesta esterilidad de Rebeca, repitiéndose lo mismo de Sara aunque a diferente edad. ¿No sería la forma de asegurarse Yahvé de que las dos mujeres no engendraran si no era con los varones previstos por él? Es decir, Sara estuvo en riesgo en dos ocasiones de cohabitar con dos hombres, y tal vez por ello fue estéril hasta después de esa situación. En el caso de Rebeca, aunque no se menciona una situación equivalente, fue en previsión de que se pudiera presentar tal situación.

Tampoco podemos saber si Isaac le rogó o le habló de manera personal, quiero decir, estando presente, en persona, Yahvé, o bien si lo que hizo fue orar como se le ora a Dios.

De cualquier forma, me inclino a pensar que Isaac habló personalmente con Yahvé/Jehová, pues en los versículos 22 y 23 se dice: 22 Chocábanse en su seno los niños, y dijo: “Si es así, ¿para qué (he de vivir) yo?” Y fue a consultar a Yahvé,

23 que le dijo: “Dos pueblos llevas en tu seno, dos pueblos que al salir de tus entrañas se separarán. Una nación prevalecerá sobre la otra, y el mayor servirá al menor.”

 

Veamos las otras dos versiones, para clarificar lo más posible lo que pudo suceder y como:

 

22 Y los hijos dentro [del vientre] de ella empezaron a pugnar el uno con el otro, de modo que ella dijo: “Si es de esta manera, ¿exactamente por qué estoy viva?”. Y se fue a inquirir de Jehová.

23 Y Jehová procedió a decirle: “Dos naciones están en tu vientre, y dos grupos nacionales serán separados de tus entrañas; y un grupo nacional será más fuerte que el otro grupo nacional, y el mayor servirá al menor”. (BT)

 

22 Y los hijos se combatían dentro de ella, y dijo: Si así había de ser, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová.

23 Y respondióle Jehová: Dos naciones hay en tu vientre, y dos pueblos serán divididos de tus entrañas; mas un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, y el mayor servirá al menor.

 

Por tanto se desprende que Yahvé/Jehová debía estar en algún lugar donde se le podía visitar y allí habla Rebeca con él, contándole cuanto le sucede. Él le contesta explicándole la causa por lo que sucederá en el futuro con sus dos hijos.

 

¿Cómo sabrá Yahvé lo que sucederá así? Digamos que en la Naturaleza todo está escrito, únicamente es necesario saber leer. Yahvé sabía, sin duda alguna, leer en la Naturaleza; así podía saber cosas que sucederían más tarde, aparte de las que él y sus “mensajeros” provocaban.

 

Aunque para una mayoría de personas, especialmente si presumen de científicos, las “mancias” adivinatorias son supersticiones de ignorantes, me inclino a pensar que todas o casi todas ellas contienen algo de verdad, probablemente lo que hoy saben de ellas, quienes las practican, es solo un remedo de lo que fueron en manos de quienes las transmitieron a los ignorantes terrícolas.

 

La predicción de Yahvé se viene a justificar con otra señal –que suponemos cierta- correspondiente a la forma del nacimiento:

 

24 Llegó el tiempo del parto, y salieron de su seno dos gemelos.

25 Salió el primero uno rojo, todo él peludo como un manto, y se llamó Esaú.

26 Después salió su hermano, agarrando con la mano el talón de Esaú, y se le llamó Jacob. Era Isaac de sesenta años cuando nacieron. (BC)

 

Sorprende que si todos parten del mismo original –me refiero a los traductores- no vengan a decir, no ya las mismas palabras sino tan siquiera las mismas ideas:

24 Gradualmente se le cumplieron los días para dar a luz, y, ¡mire!, había gemelos en su vientre.

25 Entonces salió el primero, rojo por todas partes como un vestido oficial de pelo; así que lo llamaron por nombre Esaú.

26 Y después salió su hermano, y con la mano tenía asido el talón de Esaú; de modo que él lo llamó por nombre Jacob. E Isaac tenía sesenta años de edad cuando ella los dio a luz. (BT)

 

24 Y como se cumplieron sus dias para parir, he aquí mellizos en su vientre.

25 Y salió el primero bermejo, y todo él velludo como una ropa; y llamaron su nombre Esaú.

26 Y después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú: y fué llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando Rebeca los parió. (BP)

 

Interpretamos que el nombre Esaú viene a significar velludo, así como Jacob significa “el que toma por el calcañar o el que suplanta” (94)

Termina este capítulo narrando lo que es de todos conocido: Esaú vende sus derechos de primogenitura, a Jacob, por un plato de lentejas. (25,29-34)

 

 

GENESIS 79

 


CAPÍTULO 25  MUERTE DE ABRAHAM

Biblia Nacar-Colunga

Volvió Abraham a tomar mujer, de nombre Quetura,

que le parió a Zimrán, Yoqsán, Medán, Midián, Yisbaq y Suaj.

Yoqsán engendró a Sebá y a Dedán. Hijos de Dedáii son los Asurim, los Letusim y los Leumim.

Los hijos de Midián fueron Efá, Efer, Janoc, Abidá y Eldaá. Estos son todos los descendientes de Quetura.

Abraham dio todos sus bienes a Isaac.

A los hijos de las concubinas les hizo donaciones; pero, viviendo él todavía, los separó de su hijo Isaac hacia oriente, a la tierra de oriente.'

Vivió Abraham ciento setenta y cinco años.

Expiró y murió Abraham en senectud buena, anciano y lleno de días, y fue a reunirse con su pueblo.

Isaac e Ismael, sus hijos, le sepultaron en la caverna de Macpela, en el campo de Efrón, hijo de Seor el jeteo, frente a Mambré.

10 Es el campo que compró Abraham a los hijos de Jet. Allí fue sepultado con Sara, su mujer.

11 Después de la muerte de Abraham, Dios bendijo a Isaac, su hijo, y habitó junto al pozo de Jai-Roi.

12 Esta es la descendencia de Ismael, hijo de Abraham y de Agar, la egipcia, esclava de Sara.

13 He aquí los nombres de los hijos de Ismael según sus nombres y sus generaciones. El primogénito de Ismael fue Nebayot; después, Quedar, Abdel, Mibsam,'

14 Mismá, Dumá, Massá,

15 Jadad, Temá, Yetur, Nafis y Quedmá.

16 Estos son los hijos de Ismael, éstos sus nombres según sus poblados y campamentos; éstos fueron los doce jefes de sus tribus.'

17 Vivió Ismael ciento treinta y siete años, y expiró y murió, yendo a reunirse con su pueblo.

18 Sus hijos habitaron desde Evila hasta Sur, que está frente a Egipto, según se va a Asur, frente a todos sus hermanos.

19 Esta es la historia de Isaac, hijo de Abraham. Abraham engendró a Isaac.

20 Era Isaac de cuarenta años cuando tomó por mujer a Rebeca, hija de Batuel, arameo, de Padán-Aram, y hermana de Labán, arameo.

21 Rogó Isaac a Yahvé por su mujer, que era estéril, y fue oído por Yahvé, y concibió Rebeca, su mujer.

22 Chocábanse en su seno los niños, y dijo: “Si es así, ¿para qué (he de vivir) yo?” Y fue a consultar a Yahvé,

23 que le dijo: “Dos pueblos llevas en tu seno, dos pueblos que al salir de tus entrañas se separarán. Una nación prevalecerá sobre la otra, y el mayor servirá al menor.”

24 Llegó el tiempo del parto, y salieron de su seno dos gemelos.

25 Salió el primero uno rojo, todo él peludo como un manto, y se llamó Esaú.

26 Después salió su hermano, agarrando con la mano el talón de Esaú, y se le llamó Jacob. Era Isaac de sesenta años cuando nacieron.

27 Crecieron los niños, y fue Esaú diestro cazador y hombre agreste, mientras que era Jacob hombre apacible y amante de la tienda.

28 Isaac, porque le gustaba la caza, prefería a Esaú, y Rebeca a Jacob.

29 Hizo un día Jacob un guiso, y, llegando Esaú del campo muy fatigado,

30 dijo a Jacob: “Por favor, dame a comer de ese guiso rojo, que estoy desfallecido.” Por esto se le dio a Esaú el nombre de Edom

31 Contestóle Jacob: “Véndeme ahora mismo tu primogenitura.”

32 Respondió Esaú: “Estoy que me muero; ¿qué me importa la primogenitura?”

33 “Júramelo ahora mismo,” le dijo Jacob; y juró Esaú, vendiendo a Jacob su primogenitura.'

34 Diole entonces Jacob pan y el guiso de lentejas, y, una vez que comió y bebió, se levantó Esaú y se fue, sin dársele nada de la primogenitura.

 


Biblia Kadosh Israelita Mesiánica

Avraham tomó otra esposa, cuyo nombre era Keturah.

Ella le dio a luz a Zimran, Yokshan, Medan, Midyan, Yishbak, y Shuaj.

Yokshan engendró a Sheva y Tzaeman y a Dedan. Los hijos de Dedan fueron Raguel y Nabdeel y los Ashurim, Letushim, Leumim.

Los hijos de Midyan fueron Efah, Efer, Hanoj, Abida, y Eldaah. Todos estos eran hijos de Keturah.

Avraham dio en herencia todo lo que él poseía a Yitzjak.

Pero a los hijos de las concubinas él dio dones mientras todavía vivía y los envió al este, a la tierra de Kedem, lejos de Yitzjak su hijo.

Y esto fue cuanto Avraham vivió: 175 años.

Entonces Avraham respiró por última vez, muriendo a una edad madura, un hombre viejo lleno de años; y él fue reunido con su pueblo.

Yitzjak y Yishmael sus hijos lo sepultaron en la cueva de Majpelah, en el campo de Efronel hijo de Tzojar el Hitti, junto a Mamre,

10 el campo que Avraham compró de los hijos de Het. Avraham fue sepultado allí con Sarah su esposa.

11 Avraham murió, Elohim bendijo a Yitzjak su hijo, y Yitzjak habitó cerca de Beer-Lajai-Roi.

12 Aquí está la genealogía de Yishmael, el hijo de Avraham, a quien Hagar la Mitzrayimi había dado a luz a Avraham.

13 Estos son los nombres de los hijos de Yishmael, nombrados en el orden de su nacimiento. El primogénito de Yishmael fue Nevayot; seguido de Kedar, Adbeel, Mivsam,

14 Mishma, Dumah, Massa,

15 Hadad, Teima, Yetur, Nafish y Kedmah.

16 Estos son los hijos de Yishmael, y estos son sus nombres, conforme a sus asentamientos y sus campamentos, doce jefes de tribus.

17 Esto es cuanto tiempo Yishmael vivió: 137 años. Entonces él respiró por última vez, murió y fue reunido a su pueblo.

18 Los hijos de Yishmael habitaron entre Havilah y Shur, cerca de Mitzrayim como cuando uno va hacia Ashur; él se asentó cerca de todos sus hermanos

19 Aquí está la historia de Yitzjak, el hijo de Avraham. Avraham engendró a Yitzjak.

20 Yitzjak tenía cuarenta años cuando él tomó a Rivkah, la hija de Betuel el Arami de Paddam-Aram y hermana de Lavan el Arami, para ser su esposa.

21 Yitzjak oró a YAHWEH por su esposa porque ella era estéril. YAHWEH escuchó su oración, y Rivkah concibió.

22 Los hijos peleaban el uno con el otro dentro de ella tanto que ella dijo: 'Si va a ser así conmigo, ¿por qué es esto a mí?' Así que ella fue a consultar a YAHWEH,

23 quien le respondió: 'Hay dos naciones en tu vientre. Desde el nacimiento ellos serán dos pueblos rivales. Uno de estos pueblos será más fuerte que el otro, y el mayor servirá al menor.'

24 Cuando el tiempo de dar a luz vino, había gemelos en su vientre.

25 El primero en salir era rojizo y cubierto por todos lados de pelo, como una piel; y lo nombraron Esav [completamente formado, esto es, teniendo pelo ya].

26 Entonces su hermano emergió, con su mano agarrando el calcañal de Esav, así que él fue nombrado Ya'akov [él agarra el calcañal, él suplanta]. Yitzjak tenía sesenta años de edad cuando ella los tuvo.

27 Los niños crecieron; y Esav se hizo un cazador habilidoso, hombre de monte; mientras Ya'akov era un hombre quieto que se quedaba en las tiendas.

28 Yitzjak favorecía a Esav, porque él tenía gusto por el venado; Rivkah favorecía a Ya'akov.

29 Un día cuando Ya'akov había cocinado un guiso, Esav vino del campo abierto, exhausto,

30 y dijo a Ya'akov: '¡Por favor! Déjame engullir algo de esa cosa roja - ¡esa cosa roja! ¡Estoy exhausto! (Por esto él fue llamado Edom [rojo].)

31 Ya'akov respondió: 'Primero véndeme este día tus derechos de primogenitura.'

32 '¡Mira, estoy al morir!' Dijo Esav. '¿Qué uso tendrán para mí mis derechos de primogenitura?'

33 Ya'akov dijo: '¡Primero júramelo!' Así que él le juró, así vendiendo los derechos de primogenitura a Ya'akov.

34 Entonces Ya'akov le dio pan y guisado de lentejas, él comió y bebió, se levantó y siguió su camino. Así demostró Esav qué poco valoraba su primogenitura.

viernes, 13 de enero de 2023

GÉNESIS 78

 

 


Era Abraham ya viejo, muy entrado en años, y Yahvé le había bendecido en todo.

Dijo, pues, Abraham al más antiguo de los siervos de su casa, el que administraba cuanto tenía: “Pon, te ruego, tu mano bajo mi muslo,

y júrame por Yahvé, Dios de los cielos y de la tierra, que no tomarás mujer para mi hijo de entre las hijas de los cananeos, en medio de los cuales habito,

sino que irás a mi tierra, a mi parentela, a buscar mujer para mi hijo Isaac.”

 

Sorprende la forma tan extraña de jurar que solo aquí y en 47,29 se da: 29 Cuando los días de Israel se acercaban a su fin, llamó a su hijo José y le dijo: “Si he hallado gracia a tus ojos, pon, te ruego, la mano bajo mi muslo y haz conmigo favor y fidelidad. No me sepultes en Egipto.

La expresión «pon tu mano bajo mi muslo«, es un eufemismo para un toque de los genitales, que son la fuente de la vida.

Era jurar por la circuncisión que era la señal del pacto de Abraham con Yahvé. Y aunque eran más importante las palabras del juramento, el gesto era necesario.

Se deja ver también la aversión a los cananeos, y como se quiere mantener la pureza de sangre.

Como cosa sobresaliente, que pudiéramos considerar como “prodigiosa” está el hecho de que el siervo de Abraham diga: 12 y dijo: “Yahvé, Dios de mi amo Abraham, haz que me salga ahora buen encuentro, y muéstrate benigno con mi señor Abraham.

13 Voy a ponerme junto al pozo de agua mientras las mujeres de la ciudad vienen a buscar agua;'

14 la joven a quien yo dijere: “Inclina tu cántaro, te ruego, para que yo beba,” y ella me respondiere: “Bebe tú y daré también de beber a tus camellos,” sea la que destinas a tu siervo Isaac, y conozca yo así que te muestras propicio a mi señor.” (BC)

 

Así pues aparece Rebeca y todo sucede más o menos como él había pensado. Cabe preguntarse ahora si aquí hay algo prodigioso.

En primer lugar, va a un pozo donde las mujeres, lógicamente, debían ir a coger agua; pero además se pone allí a esperar, justo a la tarde, a la hora en que las mujeres solían ir a cogerla. (23,11)

 

Por tanto lo natural es que alguna mujer aparezca por allí y puesto que él no es de allí y aquellas gentes son muy hospitalarias, también se justifica perfectamente  que Rebeca le ofrezca agua, a él y sus camellos.

 

El que resulte ser, precisamente, prima de Isaac si es sorprendente y podríamos achacarlo a la casualidad, mas para mi la casualidad es, tan solo, una palabra que utilizamos con el fin de explicar aquello que nos es inexplicable; por ello, habrá que hallarle una explicación a este suceso.

A todos nos ha sucedido alguna vez que, en una gran ciudad, nos encontramos con algún conocido, siendo que uno de los dos, al menos, no está habitualmente en ella; luego el cálculo de probabilidades nos dirá que tenemos pocas posibilidades de encontrarnos con aquella persona, pues han de coincidir ciudad, calle, lugar de encuentro y hora. Sin embargo estas cosas ocurren con frecuencia y se dice aquella frase: ¡Que casualidad! ¡Que pequeño es el mundo!

Cualquier curso de “biofeedback” o del estado Alfa de la mente, nos demuestra que no solo podemos efectuar un control de nuestra mente sino que también podemos influenciar la mente de otros, para lo cual debemos impregnar nuestra mente de los objetivos a alcanzar, utilizando para ello una serie de técnicas.

No es extraño pues que Abraham, conociese alguna de estas técnicas –enseñadas por Yahvé o sus ayudantes- mediante las cuales influenciase la mente de Rebeca. No veo pues necesaria la intervención directa de Yahvé, aunque tampoco se pueda descartar, considerando que su intervención sería del tipo expuesto.

El resto del capítulo se limita a repetir todo lo ocurrido en boca del siervo que lo cuenta a la familia de Rebeca.

65 Ella dijo al sirviente: '¿Quién es ese hombre que camina por el campo para recibirnos?' Cuando el sirviente respondió: 'Es mi amo,' ella tomó su velo y se cubrió.

¿Por qué Rebeca se cubre con un velo al ver al que será su marido?

Es lo mismo que hacemos hoy cuando se celebra un matrimonio por la Iglesia, probablemente como una reminiscencia de aquella época.

En la cultura oriental, donde desde la antigüedad los matrimonios se concertaban entre las familias, y los novios se conocían en el altar el día de la boda, las novias comenzaron a llevar un velo que cubría su rostro hasta que eran proclamados marido y mujer y él ya podía conocer el aspecto de su esposa. De esta manera, se evitaba que su prometido la rechazara al verla si ésta no era de su agrado.


GÉNESIS 77

 

 



Biblia Kadosh Israelita Mesiánica

Ahora Avraham ya era viejo, avanzado en años; y YAHWEH había bendecido a Avraham en todo.

Avraham dijo al sirviente que le había servido por más tiempo, quien estaba a cargo de todo lo que poseía: 'Pon tu mano debajo de mi muslo;

porque yo quiero que jures por YAHWEH, Elohim del cielo y Elohim de la tierra, que tú no escogerás una esposa para mi hijo de entre las mujeres de Kenaan, entre quienes estoy habitando;

sino que irás a mi tierra, donde yo nací, y a mi tribu, y tú tomarás de allí una esposa para mi hijo Yitzjak.'

El sirviente respondió: 'Supón que la mujer no está dispuesta a seguirme a esta tierra. ¿Debo entonces llevar a tu hijo a la tierra de la cual tú viniste?'

Avraham le dijo: 'Ocúpate de no llevar a mi hijo de regreso allá.

YAHWEH el Elohim del cielo, el Elohim de la tierra - quien me sacó de la casa de mi padre y lejos de la tierra donde crecí, quien me habló y me juró: 'Yo daré esta tierra a ti a tu zera' - El enviará su malaj delante de ti; y tú tomarás una esposa para mi hijo Yitzjak de allí.

Pero si la mujer no quiere seguirte, entonces serás libre de tu obligación bajo mi juramento. Sólo no lleves a mi hijo de regreso allá.'

El sirviente puso su mano debajo del muslo de Avraham su amo y le juró referente al asunto.

10 Entonces el sirviente tomó diez de los camellos de su amo y toda clase de regalos de su amo con él, se levantó y fue a Aram-Naharayim, a la ciudad de Najor.

11 Hacia el anochecer, cuando las mujeres salen a sacar agua, él hizo que los camellos se arrodillaran fuera de la ciudad junto al pozo.

12 El dijo: ' YAHWEH, Elohim de mi amo Avraham, por favor déjame tener éxito hoy; y muestra tu gracia a mi amo Avraham.

13 Aquí estoy, parado junto a la fuente de agua, mientras las hijas de los hombres del pueblo salen a sacar agua.

14 Yo diré a una de las vírgenes: 'Por favor baja tu cántaro, para que yo pueda beber.' Si ella respond e: 'Sí, bebe; y yo daré agua a tus camellos también,' entonces que sea ella la que tú has destinado para tu siervo Yitzjak. Así es como conoceré que has mostrado gracia a mi amo.'

15 Antes de que él hubiera terminado de hablar, Rivkah la hija de Betuel, hijo de Milkah, la esposa de Najor, el hermano de Avraham, salió con su cántaro sobre su hombro.

16 La virgen era muy bonita, una virgen, nunca había tenido relaciones sexuales con ningún hombre. Ella descendió a la fuente de agua, llenó su cántaro y subió.

17 El sirviente corrió a encontrarse con ella, y dijo: 'Por favor dame un poco de agua de tu cántaro para beber.'

18 'Bebe, mi señor,' ella respondió, e inmediatamente bajó el cántaro a sus manos y dejó que él bebiera,

19 hasta que cesó de beber, y ella dijo: 'Además, sacaré agua para tus camellos hasta que hayan bebido hasta saciarse.'

20 Ella se dio prisa y vació su cántaro en la pila, entonces corrió de nuevo al pozo para sacar agua, y siguió sacando agua para todos sus camellos.

21 El hombre la observó en silencio, queriendo saber si YAHWEH había prosperado su viaje o no.

22 Cuando los camellos habían terminado de beber el hombre tomó un pendiente de nariz de oro que pesaba una quinta parte de una onza y dos brazaletes de oro que pesaban cuatro onzas,

23 y él le preguntó a ella: '¿De quién eres tú hija? Dime, por favor. ¿Hay lugar en la casa de tu padre para que nosotros pasemos la noche?'

24 Ella respondió: 'Yo soy la hija de Betuel el hijo que Milkah le dio a Najor,'

25 añadiendo: 'Tenemos mucha paja y forraje, y espacio para que pasen la noche.'

26 El hombre, estando bien complacido, inclinó su cabeza y se postró delante de YAHWEH.

27 Entonces dijo: 'Bendito sea YAHWEH, Elohim de mi amo Avraham, quien no ha abandonado su fiel amor por mi amo; porque YAHWEH me ha guiado a la casa de los parientes de mi amo.'

28 La muchacha corrió, y dijo a la casa de su madre lo que había pasado.

29 (29-30) Rivkah tenía un hermano llamado Lavan. Cuando él vio el pendiente de nariz, y, además, los brazaletes en las muñecas de su hermana, y cuando él oyó el reporte de su hermana Rivkah de lo que el hombre le había dicho a ella, corrió hacia la fuente de agua y encontró al hombre parado allí junto a los camellos.

30

31 'Ven adentro,' él dijo, '¡tú a quien YAHWEH ha bendecido! ¿Por qué estás parado afuera cuando yo he hecho lugar en la casa y he preparado un lugar para los camellos?'

32 Así que el hombre entró, y mientras los camellos estaban siendo descargados y proveídos con paja y forraje, agua le fue traída para lavarse sus pies y los pies de los hombres con él.

33 Pero cuando una comida le fue puesta delante, él dijo: 'No comeré hasta que diga lo que tengo que decir.' Lavan dijo: 'Habla.'

34 El dijo: 'Yo soy el sirviente de Avraham.

35 YAHWEH ha bendecido a mi amo grandemente, él es exaltado. El le ha dado rebaños y manadas, plata y oro, esclavos y esclavas, camellos y asnos.

36 Sarah la esposa de mi amo le dio un hijo cuando ya era vieja, y él le ha dado todo lo que tiene.

37 Mi amo me hizo jurar, diciendo: 'No escogerás una esposa para mi hijo de entre las mujeres de Kenaan, entre quienes estoy habitando;

38 más bien, irás a la casa de mi padre, a mi tribu, para escoger una esposa para mi hijo.'

39 Yo dije a mi amo: 'Supón que la mujer no quiere seguirme.'

40 Avraham me dijo: ' YAHWEH, en cuya presencia yo he estado bien placentero, enviará su malaj contigo para hacer tu viaje exitoso; y tú escogerás una esposa para mi hijo de mi tribu en la casa de mi padre;

41 esto te librará de la maldición bajo mi juramento. Pero si cuando vayas a mi tribu, ellos rehúsan dártela, esto también te librará de mi juramento.'

42 'Así que hoy, yo vine a la fuente de agua, y dije: ' YAHWEH, Elohim de mi amo Avraham, sí Tú estás causando que mi viaje tenga éxito en su propósito,

43 entonces, aquí estoy, parado junto a la fuente de agua. Diré a una de las muchachas que salen a sacar agua: 'Déjame beber un poco de agua de tu cántaro.'

44 Si ella responde: 'Si, bebe, y daré de beber a tus camellos también,' entonces deja que ella sea la esposa que YAHWEH ha preparado para su propio siervo Yitzjak y, por lo tanto, yo sabré que Tú has traído misericordia sobre mi amo Avraham.'

45 Y aun antes de que yo terminara de hablar a mi corazón allí vino Rivkah, saliendo con su cántaro sobre su hombro; ella descendió a la fuente y sacó agua. Cuando yo le dije: 'Por favor dame un poco para beber,

46 ella inmediatamente bajó el cántaro de su hombro, y dijo: 'Bebe, y yo daré de beber a tus camellos también.' Así que bebí, y ella hizo que los camellos bebieran también.

47 'Yo le pregunté: '¿De quién eres tú hija?' Y ella respondió: 'La hija de Betuel hijo de Najor, quien Milkah le dio a luz.' Entonces puse el pendiente en su nariz y brazaletes en sus muñecas,

48 y estando bien complacido incliné mi cabeza, me postré delante de YAHWEH y bendije a YAHWEH, Elohim de mi amo Avraham, por haberme guiado en la dirección correcta para obtener la nieta del hermano de mi amo para su hijo.

49 'Así que si ustedes tienen intenciones de mostrar gracia y justicia a mi amo, díganmelo. Pero si no, díganme, para poder ir a otra parte.'

50 Lavan y Betuel respondieron: 'Puesto que esto viene de YAHWEH, no podemos decir nada a ti bueno o malo.

51 Rivkah está aquí delante de ti; tómala y vete. Que ella sea la esposa del hijo de tu amo, como YAHWEH ha dicho.'

52 Cuando el sirviente de Avraham oyó lo que ellos dijeron, se postró en tierra para YAHWEH.

53 Entonces el sirviente sacó plata y joyas de oro, junto con ropa, y los dio a Rivkah. El también dio regalos valiosos al hermano de ella y a su madre.

54 El y sus hombres entonces comieron, bebieron y fueron a dormir. En la mañana él se levantó, y dijo: 'Envíennos a nuestro amo.'

55 El hermano de ella y su madre dijeron: 'Deja que la virgen se quede por unos días, por lo menos diez. Después de eso, ella irá.'

56 El les respondió: 'No me atrasen, puesto que YAHWEH ha prospe rado mi viaje, sino déjenme ir de vuelta a mi amo.'

57 Ellos dijeron: 'Llamaremos a la virgen y veremos lo que ella dice.'

58 Ellos llamaron a Rivkah, y le preguntaron: '¿Irás con este hombre?' Y ella dijo: 'Iré.'

59 Así que ellos despidieron a Rivkah, con su sirvienta y sus bienes, a los sirvientes de Avraham y a sus hombres.

60 Ellos bendijeron a Rivkah con estas palabras: 'Nuestra hermana, que tú seas la madre de millones, y que tu zera posea las ciudades de aquellos que los odian.[78]'

61 Entonces Rivkah y sus sirvientas se montaron en los camellos y siguieron al hombre. Por tanto, el sirviente tomó a Rivkah y se fue por su camino.

62 Mientras tanto, Yitzjak, un atardecer después de venir por el camino de Beer-Lajai-Roi - él estaba viviendo en la tierra del sur -

63 salió a caminar por el campo hacia el atardecer para meditar, y mientras alzó su mirada, vio camellos que se acercaban.

64 Rivkah también alzó su mirada; y cuando ella vio a Yitzjak, deprisa se desmontó de su camello.

65 Ella dijo al sirviente: '¿Quién es ese hombre que camina por el campo para recibirnos?' Cuando el sirviente respondió: 'Es mi amo,' ella tomó su velo y se cubrió.[79]

66 El sirviente le dijo a Yitzjak todo lo que había hecho.

67 Entonces Yitzjak le trajo adentro de la tienda de su madre y tomó a Rivkah, y ella fue su esposa, y él la amó. Así fue Yitzjak consolado por la pérdida de Sarah su madre.


GÉNESIS 76


 

CAPÍTULO 24   CASAMIENTO DE ISAAC

Biblia Nacar-Colunga

Era Abraham ya viejo, muy entrado en años, y Yahvé le había bendecido en todo.

Dijo, pues, Abraham al más antiguo de los siervos de su casa, el que administraba cuanto tenía: “Pon, te ruego, tu mano bajo mi muslo,

y júrame por Yahvé, Dios de los cielos y de la tierra, que no tomarás mujer para mi hijo de entre las hijas de los cananeos, en medio de los cuales habito,

sino que irás a mi tierra, a mi parentela, a buscar mujer para mi hijo Isaac.”

Y le dijo el siervo: “Y si la mujer no quiere venir conmigo a esta tierra, ¿habré de llevar allá a tu hijo a la tierra de donde saliste?”

Díjole Abraham: “Guárdate muy bien de llevar allá a mi hijo.

Yahvé, Dios de los cielos, que me sacó de la casa de mi padre y de la tierra de mi nacimiento, que me ha hablado y me juró, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, enviará a su ángel ante ti y traerás de allí mujer para mi hijo.

Si la mujer no quiere venir contigo, quedarás libre de este juramento; pero de ninguna manera volverás allá a mi hijo.”

Puso, pues, el siervo la mano bajo el muslo de Abraham, su señor, y le juró.

10 Tomó el siervo diez de los camellos de su señor y se puso en camino, llevando consigo cuanto de bueno tenía su señor, y se dirigió a Aram Naharayim, a la ciudad de Najor.

11 Hizo que los camellos doblasen sus rodillas fuera de la ciudad junto a un pozo de aguas, ya de tarde, a la hora de salir las que van a coger agua,

12 y dijo: “Yahvé, Dios de mi amo Abraham, haz que me salga ahora buen encuentro, y muéstrate benigno con mi señor Abraham.

13 Voy a ponerme junto al pozo de agua mientras las mujeres de la ciudad vienen a buscar agua;'

14 la joven a quien yo dijere: “Inclina tu cántaro, te ruego, para que yo beba,” y ella me respondiere: “Bebe tú y daré también de beber a tus camellos,” sea la que destinas a tu siervo Isaac, y conozca yo así que te muestras propicio a mi señor.”

15 Y sucedió que, antes que él acabara de hablar, salía con el cántaro al hombro Rebeca, hija de Batuel, hijo de Melca, la mujer de Najor, hermano de Abraham.

16 La joven era muy hermosa y virgen, que no había conocido varón. Bajó al pozo, llenó su cántaro y volvió a subir.

17 Salióle al encuentro el siervo, y le dijo: “Dame, por favor, a beber un poco de agua de tu cántaro.”

18 “Bebe, señor mío,” le contestó ella, y, bajando el cántaro, lo tomó con sus manos y le dio a beber.

19 Cuando hubo él bebido, le dijo: “También para tus camellos voy a sacar agua, hasta que hayan bebido lo que quieran.”

20 Y se apresuró a vaciar el cántaro en el abrevadero, y corrió de nuevo al pozo a sacar más agua, hasta que hubo sacado para todos los camellos.

21 El hombre la contemplaba en silencio y se preguntaba si había prosperado Yahvé su camino o no.

22 Cuando hubieron acabado de beber los camellos, tomó el siervo un arillo de oro de medio siclo de peso y dos brazaletes de diez siclos, también de oro, y, dándoselos,

23 le preguntó: “¿De quién eres hija tú? Dime, por favor, si no habría lugar en casa de tu padre para pasar allí la noche.

24 Ella contestó: “Soy hija de Batuel, el hijo que Melca dio a Najor.”

25 Y añadió: “Hay en nuestra casa paja y heno en abundancia y lugar para pernoctar.”

26 Postróse entonces el hombre y adoró a Yahvé,

27 diciendo: “Bendito sea Yahvé, Dios de mi señor Abraham, que no ha dejado de hacer gracia y mostrarse fiel a mi señor, y a mí me ha conducido derecho a la casa de los hermanos de mi señor.”

28 Corrió la joven a contar en casa de su madre lo que había pasado.

29 Tenía Rebeca un hermano de nombre Labán, que se apresuró a ir al pozo en busca del hombre.

30 Había visto el arillo y los brazaletes en la mano de su hermana y le había oído decir: “Así me ha hablado el hombre.” Vino, pues, a él, que seguía con sus camellos junto a la fuente,

31 y le dijo: “Ven, bendito de Yahvé; ¿por qué te estás ahí fuera? Ya he preparado yo la casa y lugar para los camellos.”

32 Fue, pues, el hombre a casa. Labán desaparejó los camellos, dio a éstos paja y heno, y agua al hombre y a los que le acompañaban, para lavarse los pies,

33 y después le sirvió de comer; pero el hombre dijo: “No comeré mientras no diga lo que tengo que decir.” Respondióle: “Di.”

34 Este dijo: “Yo soy siervo de Abraham.

35 Yahvé ha bendecido largamente a mi señor y le ha engrandecido, dándole ovejas y bueyes, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos.

36 Parióle Sara, la mujer de mi señor, un hijo en su ancianidad, y a él le ha dado todos sus bienes.

37 Mi señor me ha hecho jurar: No tomarás para mi hijo mujer de entre los hijos de los cananeos, de la tierra en que habito;'

38 sino que irás a la casa de mi padre, a mi parentela, y de allí traerás mujer para mi hijo.

39 Yo dije a mi señor,: “Quizá no quiera venir conmigo la mujer”;'

40 y él me contestó: “Yahvé, ante quien yo ando, mandará contigo su ángel y hará que tu camino tenga buen éxito, y tomarás mujer para mi hijo de mi parentela y de la casa de mi padre.”

41 Quedarás desligado del juramento si fueses a mi parentela y no te la dieren; libre quedarás entonces.”

42 Llegué hoy a la fuente y dije: “Yahvé, Dios de mi señor Abraham, te ruego que, si en verdad quieres prosperar el camino que traigo,

43 hagas que, mientras yo me quedo junto a la fuente, la joven que salga a buscar agua y a quien diga yo: “Dame de beber, te ruego, un poco de agua de tu cántaro,”

44 y me diga ella: “Bebe, y sacaré también para tus camellos,” sea la mujer que Yahvé ha destinado para esposa del hijo de mi señor.”

45 No había yo acabado de decir esto en mi corazón, cuando salía Rebeca con su cántaro al hombro, bajó a la fuente y sacó agua. Yo le dije: “Dame de beber, te lo ruego.”

46 Bajó ella en seguida el cántaro de sobre su hombro y dijo: “Bebe, y daré también de beber a tus camellos;” y bebí yo, y ella dio también de beber a mis camellos.'

47 Yo le pregunté: “¿De quién eres hija?” Ella me respondió: “Soy hija de Batuel, el hijo de Najor, que le dio Melca.” Entonces puse yo el arillo en su nariz, y los brazaletes en sus manos,

48 y me incliné, postrándome ante Yahvé, y bendije a Yahvé, Dios de mi señor Abraham, que me había traído por camino derecho para tomar a la hija de su hermano para mujer de su hijo.”

49 Ahora, si queréis hacer gracia y fidelidad a mi señor, decídmelo; si no, decídmelo también, y me dirigiré a la derecha o a la izquierda.”

50 Labán y su casa contestaron, diciendo: “De Yahvé viene esto; nosotros no podemos decirte ni bien ni mal.'

51 Ahí tienes a Rebeca, tómala y vete, y sea la mujer del hijo de tu señor, como lo ha dicho Yahvé.”

52 Cuando el siervo de Abraham hubo oído estas palabras, se postró en tierra ante Yahvé;'

53 y, sacando objetos de plata y oro y vestidos, se los dio a Rebeca, e hizo también presentes a su hermano y a su madre.

54 Pusiéronse luego a comer y a beber, él y los que con él venían, y pasaron la noche. A la mañana, cuando se levantaron, dijo el siervo: “Dejad que me vaya a mi señor.”

55 El hermano y la madre de Rebeca dijeron: “Que esté la joven con nosotros todavía algunos días, unos diez, y después partirá.”

56 El les contestó: “No retraséis mi vuelta, ya que Yahvé ha hecho feliz el éxito de mi viaje; dejadme partir, para que vuelva a mi señor.”

57 Dijéronle, pues: “Llamemos a la joven y preguntémosle lo que ella quiere.”

58 Llamaron a Rebeca y le preguntaron: “¿Quieres partir luego con este hombre?” Y ella respondió: “Partiré.”

59 Dejaron, pues, ir a Rebeca, su hermana, y a su nodriza con el siervo de Abraham y sus hombres,

60 y bendecían a Rebeca, diciendo: “Hermana nuestra eres; que crezcas en millares de millares y se adueñe tu descendencia de las puertas de tus enemigos.”

61 Montaron, pues, Rebeca, sus doncellas y su nodriza en los camellos, y se fueron tras el hombre, y éste se partió con Rebeca.

62 Volvía un día Isaac del pozo de Jai-Roi, pues habitaba entonces en el Negueb,

63 y había salido por la tarde para pasearse por el campo, y, alzando los ojos, vio venir camellos.

64 También Rebeca alzó sus ojos, y, viendo a Isaac, se apeó del camello,

65 y preguntó al siervo: “¿Quién es aquel hombre que viene por el campo a nuestro encuentro?” El siervo le respondió: “Es mi señor.” Ella cogió el velo y se cubrió.

66 El siervo contó a Isaac cuanto había ocurrido,

67 e Isaac condujo a Rebeca a la tienda de Sara, su madre; la tomó por mujer y la amó, consolándose de la muerte de su madre.'

 

SOBRE LA CREACIÓN DEL UNIVERSO

Comencemos por decir que la nada absoluta no existe. Lo que llamamos vacío, incluso en laboratorios con bombas de vacío, nunca es un vac...