domingo, 19 de febrero de 2023
GÉNESIS 97
1 Al día siguiente se levantó Labán de mañana, besó a sus hijos y a sus hijas y los bendijo. Después se marchó para volverse a su lugar.
2 Jacob prosiguió su camino, y le salieron al encuentro ángeles de Dios. (Mensajeros de Elohim)
3 Al verlos, dijo Jacob: “Este es el campamento de Dios” (Elohim); y por eso llamó a aquel lugar Majanayim. (Campamento)
No debía estar Yahvé/Jehová muy seguro del tipo de recibimiento que haría Esaú a su hermano Jacob cuando envía a sus mensajeros, sin duda para que protejan a Jacob aunque solo sea como elemento disuasorio.
No se especifica el número de mensajeros pero deduzco que deberían ser bastantes para que Jacob llegue a la conclusión de que aquel lugar es el campamento de los Elohim.
Como se verá tampoco Jacob sabe distinguir entre los Elohim a Yahvé/Jehová y por ello son llamados los ángeles, mensajeros o varones en las traducciones, aunque si estas dos palabras las sustituimos por la palabra Elohim, tal como recomienda Abe Sl. Kreutz (101) todo nos parecerá más claro y además respetaremos el texto hebreo.
Así Jacob llama al lugar Majanaím que quiere decir, precisamente, campamento de Elohim.
Jacob envía mensajeros –de su gente- para comunicar a su hermano que va a su encuentro, pero cuando de vuelta los mensajeros le dicen que Esaú viene a su encuentro con cuatrocientos hombres, Jacob se atemoriza y angustia (32,3-7), de donde se deduce que el número de hombres que le acompañaban, incluidos los Elohim, debían ser notablemente inferior a los cuatrocientos. De esta forma se comprende la estrategia que sigue para recibir a Esaú.
7 Los mensajeros volvieron, diciendo a Jacob: “Hemos ido a ver a tu hermano Esaú, y viene él a tu encuentro con cuatrocientos hombres.”
8 Jacob se atemorizó grandemente y se angustió; dividió en dos partes a los que le acompañaban, los rebaños, los ganados y los camellos, diciéndose:'
9 “Si encuentra Esaú una parte y la destroza, quizá pueda salvarse la otra”;'
A continuación Jacob hace una súplica a Yahvé para que le libre de la ira de su hermano, pero pensando que “A Dios rogando y con el mazo dando” prepara una serie de presentes para su hermano:
14 doscientas cabras y veinte carneros, doscientas ovejas y veinte corderos,
15 treinta camellas lecheras y sus crías, cuarenta vacas y diez toros, veinte asnas y diez potros.
Y envía a sus siervos para que hagan estos presentes a Esaú.
Jacob coge después a sus esposas, siervas e hijas para pasar el río Jordán por el lado de Jaboq y luego se quedó solo.
25 Quedóse Jacob solo, y hasta rayar la aurora estuvo luchando con él un hombre, el cual,
26 viendo que no le podía, le dio un golpe en la articulación del muslo, y se relajó el tendón del muslo de Jacob luchando con él.
Expongo estos versículos separados de los que siguen para llamar la atención sobre dos cosas: 1º No hay ninguna razón a priori por la que se produce esta lucha. 2º Quien en estos versículos lucha contra Jacob es un hombre, que después resulta ser un mensajero y posteriormente resulta ser un Elohim.
Trataremos de explicar estas cuestiones según nuestra óptica, para lo cual veamos primero las otras versiones y analicemos que dicen en estos versículos.
24 Y quedó Jacob solo: y luchó con él un varón, hasta que el alba subía.
25 Y como vio que no podía con él, tocó la palma de su anca; y la palma del anca de Jacob se descoyuntó luchando con él. BP
Ciertamente, ninguna de estas versiones nos aclara nada, pues hasta nos queda la duda de quien comenzó la pelea. Pero veamos la traducción de los Testigos de Jehová:
24 Por fin Jacob quedó solo. Entonces un hombre se puso a forcejear con él hasta ascender el alba.
25 Cuando llegó a ver que no había prevalecido contra él, entonces tocó el hueco de la coyuntura de su muslo; y el hueco de la coyuntura del muslo de Jacob se salió de su lugar mientras forcejeaba con él.
O la Kadosh Israelita Mesiánica:
24 y Ya'akov se quedó solo. Entonces un hombre luchó con él hasta el alba.
25 Cuando él vio que no había vencido a Ya'akov, golpeó a Ya'akov en el encaje de la cadera, así su cadera fue dislocada mientras luchaba con él.
Dicho de otra manera: Cuando Jacob se queda solo, vuelve a su tienda, después de haber dejado a sus esposas e hijos, al entrar en la tienda a oscuras, alguien se pone a forcejear con él. Lógicamente al tocar a ese alguien en la lucha, comprueba que es un hombre y por lo que vea en la penumbra. La lucha debía estar muy igualada, de manera que este hombre no logra vencer a Jacob por la fuerza y por ello recurre a la habilidad y conocimiento que posee del cuerpo humano, asestándole un certero golpe de manera que logra sacar la cabeza del fémur de su sitio.
Ahora podemos continuar con la narración: 27 El hombre dijo a Jacob: “Déjame ya que me vaya, que sale la aurora.” Pero Jacob respondió: “No te dejaré ir si no me bendices.”
Queda claro que “el hombre” no solo estaba harto de lucha sino que además no quería ser visto luchando con Jacob. Por otra parte, Jacob ha descubierto que no se trata de un hombre, sin duda al recibir el inteligente golpe. En este momento Jacob se ha dado cuenta de que está luchando con uno de los Elohim, por ello solicita su bendición, para asegurarse la supremacía sobre su hermano Esaú, es decir, la supervivencia y los derechos de primogenitura.
28 El le preguntó: “¿Cuál es tu nombre?” “Jacob,” contestó éste.
29 Y él le dijo: “No te llamarás ya en adelante Jacob, sino Israel, pues has luchado con Dios (Elohim) y con hombres y has vencido.”
Lo que traducido al “cristiano” quiere decir: Has luchado con Labán y con un representante/mensajero de los Elohim y has vencido. No olvidemos que Israel significa precisamente “El que lucha con Elohim”
Ahora es cuando podemos entender el porqué de esta lucha: los Elohim tratan de dar confianza a Jacob de su victoria sobre Esaú, pues le vieron muy asustado. Así le hacían anidar en su mente la idea: Si he vencido a un Elohim ¿Cómo no voy a vencer a Esaú? Aunque es muy discutible la victoria de Jacob.
De todas formas Jacob no se conforma y quiere saber como se llama el Elohim con el cual ha luchado, tal vez para saber si es el mismo Yahvé: 30 Rogóle Jacob: “Dame, por favor, a conocer tu nombre”; pero él le contestó: “¿Para qué preguntas por mi nombre?”; y le bendijo allí.
Sin duda el mensajero, no viendo forma de quitarse a Jacob de encima lo bendijo, accediendo a sus deseos y así se pudo marchar, aunque no le complació diciendo su nombre, puesto que esto carecía de importancia y él solo cumplía órdenes.
31 Jacob llamó a aquel lugar Peniel, pues dijo: “He visto a Dios (Elohim) cara a cara y ha quedado a salvo mi vida.”
Es evidente, que después de todo esto, Jacob sabía que no había luchado con Dios, ni con Yaahvé, sino con uno de los Elohim y que por tanto exclamaría “Vi a Elohim cara a cara y no he muerto. Como ya vimos en 16,13-14, los hebreos creían que si veían a los Elohim cara a cara morirían. Por eso llama al lugar Peniel que quiere decir “El rostro de Elohim”.
El pobre Jacob queda cojo de la lucha y por ello se dice en BKIM: 32 Por está razón, hasta este día, los hijos de Yisra'el no comen el músculo del muslo que pasa por el encaje de la cadera - porque el hombre golpeó a Ya'akov en el encaje de la cadera.
Aunque esto no es muy cierto pues la ley no hace mención.
GÉNESIS 96
CAPÍTULO 32 TEMORES DE JACOB
Biblia Nacar-Colunga
2 Jacob prosiguió su camino, y le salieron al encuentro ángeles de Dios.
3 Al verlos, dijo Jacob: “Este es el campamento de Dios”; y por eso llamó a aquel lugar Majanayim.'
4 Envió Jacob ante sí mensajeros a Esaú, su hermano, a tierras de Seir, en los campos de Edom, mandándoles:
5 “Así habéis de decir a mi señor Esaú: He aquí lo que dice Jacob, tu siervo: He estado con Labán y he morado con él hasta ahora.
6 Tengo bueyes y asnos, ovejas, siervos y siervas, y quiero hacérselo saber a mi señor, para hallar gracia a sus ojos.”
7 Los mensajeros volvieron, diciendo a Jacob: “Hemos ido a ver a tu hermano Esaú, y viene él a tu encuentro con cuatrocientos hombres.”
8 Jacob se atemorizó grandemente y se angustió; dividió en dos partes a los que le acompañaban, los rebaños, los ganados y los camellos, diciéndose:'
9 “Si encuentra Esaú una parte y la destroza, quizá pueda salvarse la otra”;'
10 y dijo: “Dios de mi padre Abraham, Dios de mi padre Isaac, Yahvé, que me dijiste: Vuelve a tu tierra, al lugar de tu nacimiento, que yo te favoreceré,
11 Muy poco soy para todas las gracias que a tu siervo has hecho, y toda la fidelidad que con él has tenido, pues pasé este río Jordán llevando sólo mi cayado, y vuelvo ahora con dos escuadras.
12 Líbrame, te ruego, de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, pues le temo, no sea que venga a matarnos a todos, la madre con sus hijos.
13 Tú me has dicho: Yo te favoreceré grandemente y haré tu descendencia como las arenas del mar, que por lo numerosas no pueden contarse.”
14 Pasó allí Jacob aquella noche, y de cuanto tenía tomó para hacer presentes a Esaú, su hermano: doscientas cabras y veinte machos;'
15 doscientas ovejas y veinte carneros;'
16 treinta camellas criando, con sus crías; cuarenta vacas y diez toros; veinte asnas y diez asnos,'
17 y, poniendo en manos de sus siervos cada uno de los hatos separadamente, les dijo: “Id delante de mí, dejando un espacio entre hato y hato.”
18 Al primero le dio esta orden: “Si te encuentra Esaú, mi hermano, y te pregunta: ¿De quién eres, adonde vas y de quién es eso que llevas?,
19 le responderás: De tu siervo Jacob; es un presente que envía a mi señor, a Esaú, y él viene también detrás de nosotros.”
20 La misma orden dio al segundo y al tercero, y a todos cuantos llevaban el ganado, diciéndoles: “Así habéis de hablar a Esaú cuando le encontréis.
21 Le diréis: He aquí que tu siervo Jacob viene detrás de nosotros.” Pues se decía: Le aplacaré con los presentes que van delante y luego le veré; quizá me acoja bien.'
22 Los presentes pasaron delante de él, y él se quedó allí aquella noche en el campamento;'
23 y levantándose todavía de noche y tomando a sus dos mujeres, a sus dos siervas y sus once hijos, les hizo pasar el vado de Yaboq.
24 Pasó también después cuanto tenía.
25 Quedóse Jacob solo, y hasta rayar la aurora estuvo luchando con él un hombre, el cual,
26 viendo que no le podía, le dio un golpe en la articulación del muslo, y se relajó el tendón del muslo de Jacob luchando con él.
27 El hombre dijo a Jacob: “Déjame ya que me vaya, que sale la aurora.” Pero Jacob respondió: “No te dejaré ir si no me bendices.”
28 El le preguntó: “¿Cuál es tu nombre?” “Jacob,” contestó éste.
29 Y él le dijo: “No te llamarás ya en adelante Jacob, sino Israel, pues has luchado con Dios y con hombres y has vencido.”
30 Rogóle Jacob: “Dame, por favor, a conocer tu nombre”; pero él le contestó: “¿Para qué preguntas por mi nombre?”; y le bendijo allí.'
31 Jacob llamó a aquel lugar Peniel, pues dijo: “He visto a Dios cara a cara y ha quedado a salvo mi vida.”
32 Salía el sol cuando pasó de Panuel, e iba cojeando del muslo.
Génesis 32 - Biblia Kadosh Israelita Mesiánica
1 Y Ya'akov salió a su viaje, y miró hacia arriba, y vio al ejército de Elohim acampado;
2 y los malajim de Elohim salieron a su encuentro. Y Ya'akov, cuando los vio, dijo: 'Este es el Campamento de Elohim,' y llamó a ese lugar Majanayim [campamentos].
3 Parashah 8: Vayishlaj (El envió) 32:4-36:43 Ya'akov envió mensajeros delante de él a Esav su hermano hacia la tierra de Seir, el país de Edom,
4 con estas instrucciones: 'Aquí está lo que tienen que decir a mi señor Esav: 'Tu sirviente Ya'akov dice: 'Yo he estado viviendo con Lavan y me he quedado hasta ahora.
5 Tengo ganado, asnos y rebaños, y esclavos y esclavas. Estoy enviando a decir esta noticia a mi señor, para poder ganar tu favor.''
6 Los mensajeros regresaron a Ya'akov diciendo: 'Fuimos a tu hermano Esav, él está viniendo a recibirte; con él hay cuatrocientos hombres.'
7 Ya'akov se puso muy temeroso y afligido. El dividió la gente, rebaños, ganado y los camellos con él en dos campamentos,
8 diciendo: 'Si Esav viene a un campamento y lo ataca, por lo menos el campamento que queda escapará.'
9 Entonces Ya'akov dijo: 'Elohim de mi padre Avraham y Elohim de mi padre Yitzjak, YAHWEH, quien me dijo: 'Regresa deprisa a la tierra de tu nacimiento y Yo te haré bien.'
10 Que haya para mí una suficiencia de toda la justicia y verdad que Tú has mostrado a tu siervo, desde que crucé el Yarden con sólo mi cetro. Pero ahora me he hecho dos campamentos.
11 ¡Por favor! ¡Rescátame de mi hermano Esav! Yo le temo a él, temo que regrese y me ataque, sin consideración por madres o niños.
12 Tú dijiste: 'Yo ciertamente te haré bien y haré tu zera tan numerosa como los granos de arena junto al mar, que son tantos que no se pueden contar.''
13 El se quedó allí esa noche; entonces escogió entre sus posesiones los siguientes como regalos para Esav su hermano:
14 doscientas cabras y veinte carneros, doscientas ovejas y veinte corderos,
15 treinta camellas lecheras y sus crías, cuarenta vacas y diez toros, veinte asnas y diez potros.
16 El se los entregó a sus sirvientes, cada manada de por sí, y dijo a sus sirvientes: 'Crucen delante de mí, y mantengan espacio entre cada manada y la próxima.'
17 El instruyó al sirviente al frente: 'Cuando Esav mi hermano se encuentre contigo, y te pregunte: '¿De quién eres tú el sirviente? ¿Adónde vas? Y ¿De quién son estos animales?
18 Entonces le dirás: 'Ellos pertenecen a tu siervo Ya'akov, y son un regalo que él ha mandado a mi señor Esav; y el mismo Ya'akov está justo detrás de nosotros.''
19 El instruyó al primer sirviente, al segundo, y al tercero, y a todos los que seguían las manadas: 'Cuando se encuentren con Esav, hablarán con él de la misma forma,
20 y tienen que añadir: 'Y allí justo detrás de nosotros, está tu sirviente Ya'akov.'' Porque él dijo: 'Yo lo apaciguaré primero con los regalos que van delante de su presencia, después de eso, yo mismo veré su rostro - y quizá él sea amistoso hacia mí.'
21 Así que el regalo cruzó delante de él, y él mismo se quedó esa noche en el campamento.
22 El se levantó esa noche, tomó a sus dos esposas, sus dos esclavas, y a sus once hijos, y cruzó el Yabok.
23 Los tomó y los mandó a cruzar el arroyo, y después mandó a cruzar sus posesiones;
24 y Ya'akov se quedó solo. Entonces un hombre luchó con él hasta el alba.
25 Cuando él vio que no había vencido a Ya'akov, golpeó a Ya'akov en el encaje de la cadera, así su cadera fue dislocada mientras luchaba con él.
26 El hombre dijo: 'Déjame ir, porque ya rompe el día.' Pero Ya'akov respondió: 'No te dejaré ir si no me bendices.'
27 El hombre preguntó: '¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: 'Ya'akov.'
28 Entonces el hombre dijo: 'Desde ahora en adelante ya no te llamarás Ya'akov, sino Yisra'el; porque has mostrado tu fuerza a ambos Elohim y a los hombres y has prevalecido.'
29 Ya'akov le pidió: 'Por favor, dime tu nombre.' Pero él respondió: '¿Por qué estás preguntando mi nombre?' Y lo bendijo allí.
30 Ya'akov llamó al lugar Peni- El [Rostro de Elohim], 'porque he visto a Elohim cara a cara, aun mi vida fue perdonada.'
31 Mientras el sol salió sobre él pasó Peni- El, cojeando de la cadera.
32 Por está razón, hasta este día, los hijos de Yisra'el no comen el músculo del muslo que pasa por el encaje de la cadera - porque el hombre golpeó a Ya'akov en el encaje de la cadera.
martes, 31 de enero de 2023
GÉNESIS 94
Biblia Kadosh
Israelita Mesiánica
1 Pero entonces él oyó lo que estaban diciendo los hijos de Lavan: 'Ya'akov se ha cogido todo lo que nuestro padre tenía una vez. Es de lo que solía pertenecer a nuestro padre que Ya'akov se ha vuelto tan rico.'
2 El también vio que lo tenían en diferente estima a la de antes.
3 YAHWEH dijo a Ya'akov: 'Regresa a la tierra de tus padres, a tus parientes; Yo estaré contigo.'
4 Así que Ya'akov mandó a llamar a Rajel y a Leah y las hizo venir al campo donde estaba su rebaño.
5 El les dijo a ellas: 'Veo por la forma en que el padre de ustedes mira que él se siente diferente hacia mí que antes; pero el Elohim de mi padre ha estado conmigo.
6 Ustedes saben que yo he servido a su padre con toda mi fuerza,
7 y que el padre de ustedes me ha engañado, y ha cambiado mis jornales diez ovejas; pero Elohim no le dio poder para dañarme.
8 Si él decía: 'Las manchadas serán tus jornales,' entonces todos los animales parían cabritos manchados; y si él decía: 'Las blancas serán tus jornales,' entonces todos los animales parían cabritos blancos.
9 Así es como Elohim ha quitado los animales al padre de ustedes y me los ha dado a mí.
10 Una vez, cuando los animales se estaban apareando, yo tuve un sueño: Alcé mi mirada y allí delante de mí los carneros que se apareaban con las hembras eran manchados, pintados y vetados.
11 Entonces, en el sueño, el Malaj de Elohim me dijo: '¡Ya'akov!' Y yo respondí: 'aquí estoy.'
12 El continuó: 'Levanta tus ojos ahora, y mira: todos los carneros apareándose con las hembras son manchados, pintados y vetados; porque Yo he visto todo lo que Lavan te ha estado haciendo.
13 Yo soy el Elohim que se apareció a ti en de Beit-El, donde tú ungiste la piedra con aceite, donde hiciste tu voto a mí. Ahora levántate, sal de esta tierra, y regresa a la tierra donde naciste.''
14 Rajel y Leah le respondieron: 'Nosotras ya no tenemos herencia de las posesiones de nuestro padre;
15 y él nos considera extranjeras, puesto que él nos ha vend ido; además, él ha consumido todo lo que recibió a cambio de nosotras.
16 Sin embargo, la riqueza y la gloria que Elohim ha quitado a nuestro padre se ha vuelto de nosotros y de nuestros hijos de todas maneras; así que cualquier cosa que Elohim te ha dicho que hagas, hazla.'
17 Entonces Ya'akov se levantó, puso a sus hijos y esposas en los camellos,
18 y puso en camino todo su ganado, junto con las riquezas que había acumulado en Padam-Aram, el ganado en su posesión que él había adquirido en Paddan-Aram, para ir a Yitzjak su padre en la tierra de Kenaan.
19 Ahora Lavan había ido a trasquilar sus ovejas, así que Rajel robó los ídolos[92] que pertenecían a su padre,
20 y Ya'akov engañó con astucia a Lavan el Arami por no decirle de su intencionada huida.
21 Así él huyó con todo lo que tenía: él salió y cruzó el Río [Eufrates] y fue hacía la zona montañosa de Gilead.
22 No fue hasta el tercer día que le fue dicho a Lavan el Arami que Ya'akov había huido.
23 Lavan tomó sus parientes con él y pasó los próximos siete días persiguiendo a Ya'akov, alcanzándolo en la zona montañosa de Gilead.
24 Pero Elohim vino a Lavan el Arami en un sueño esa noche, y le dijo: 'Ten cuidado de no hablar a Ya'akov palabras malvadas.'
25 Cuando Lavan alcanzó a Ya'akov, Ya'akov había acampado en la zona montañosa; así que Lavan y sus parientes acamparon en la zona montañosa de Gilead.
26 Lavan dijo a Ya'akov: '¿Qué quieres decir por engañarme y llevándote a mis hijas como si fueran cautivas tomadas en guerra?
27 ¿Por qué huiste en secreto y me engañaste y no me lo dijiste? Yo te hubiera despedido con alegría y cantando a la música de panderos y liras.
28 ¡Ni siquiera me dejaste besar a mis hijos e hijas y despedirme de ellos! ¡Qué cosa tan estúpida has hecho!
29 Yo lo tengo en mi poder de hacerte daño; pero el Elohim de tu padre me habló anoche, y me dijo: 'Ten cuidado de no hablar a Ya'akov palabras malvadas.'
30 De acuerdo que te tenías que ir, porque extrañabas tan profundamente la casa de tu padre; pero ¿por qué robaste mis dioses?'
31 Ya'akov le respondió a Lavan: 'Porque tuve temor. Yo dije: '¿Supón que te llevas a tus hijas y todas mis posesiones de mí a la fuerza?
32 Toma nota de lo que yo tenga de tu propiedad y tómalo.' Y él no encontró nada y Ya'akov dijo: Pero si tú encuentras tus dioses con alguien, esa persona no permanecerá viva entre sus hermanos.' Ya'akov no sabía que Rajel los había robado.
33 Lavan entró y registró la tienda de Leah. Y salió de la tienda de Leah, y registró la tienda de Ya'akov y la tienda de las dos esclavas; pero no los encontró. También fue a la tienda de Rajel
34 Ahora, Rajel había cogido los ídolos, pero los puso en la montura del camello y estaba sentada sobre ellos.
35 Ella dijo a su padre: 'Por favor no te enojes que no me levanto en tu presencia, pero es el tiempo de mi período.[93]' Así que él buscó, pero no encontró los ídolos.
36 Entonces Ya'akov se enojó y comenzó a discutir con Lavan: '¿Qué mal he hecho?' El demandó. '¿Cuál es mi ofensa, que has venido tras de mí en persecución agitada?
37 Has buscado entre todas mis cosas, pero ¿qué has encontrado de los enseres de tu casa? ¡Ponlo aquí delante de mis parientes y los tuyos, para que ellos puedan rendir juicio entre nosotros dos!
38 ¡Yo he estado contigo por estos veinte años! Tus ovejas y tus cabras nunca abortaron a sus pequeños, y yo no he comido los animales machos en tus rebaños.
39 Si uno de entre tu rebaño fue destruido por un animal salvaje, no traje el cadáver a ti sino que pagué la pérdida yo mismo. Tú demandaste que yo te compensara por cualquier animal robado, así de día como de noche.
40 Aquí está como fue para mí; durante el día me consumía la sed, y en la noche el frío - mi sueño huyó de mis ojos.
41 Estos veinte años que he estado en tu casa - ¡yo te serví catorce años por tus dos hijas y seis años por tu rebaño, y tú falsamente ajustaste mis jornales por diez veces!
42 Si el Elohim de mi padre, el Elohim de Avraham, al que Yitzjak le teme, no hubiera estado de mi parte, ¡de cierto ahora me hubieras mandado de camino con nada! Elohim ha visto cuan afligido he estado, y qué duro he trabajado, y anoche El dictó juicio a favor mío.'
43 Lavan respondió a Ya'akov: '¡Las hijas son mis hijas, los hijos son mis hijos, los rebaños son mis rebaños, y todo lo que ves es mío! Pero ¿qué puedo hacer hoy acerca de estas hijas mías o los hijos que les han nacido?
44 Así que ahora, ven, déjame hacer un pacto, yo y tú; y que esté como testimonio entre yo y tú.' Y él le dijo: 'Observa, no hay nadie con nosotros; observa Elohim es testigo entre yo y tú.'
45 Ya'akov cogió una piedra y la puso parada como piedra de señal.
46 Entonces Ya'akov dijo a sus parientes: 'Junten algunas piedras'; y ellos cogieron piedras, hicieron un montón de ellas y comieron allí sobre el montón de piedras. Y Lavan le dijo a él: 'Este montón atestigua hoy entre yo y tú.
47 Lavan la llamó Y'gar-Sahaduta ['pila de testimonio' en Caldeo/Arameo], mientras que Ya'akov la llamó Gal- Ed ['pila de testimonio' en Hebreo].
48 Lavan dijo a Ya'akov: 'Observa este montón, y el pilar cual he puesto entre yo y tú, este montón atestigua, y este pilar atestigua. Por esto es llamada Gal-Ed
49 y también HaMitzpah [torre de vigía], porque él dijo: ' YAHWEH vigile entre yo y tú cuando estemos separados el uno del otro.
50 Si tú causas dolor a mis hijas, o si tomas esposas aparte de mis hijas, entonces, si aun no hay nadie allí con nosotros, todavía Elohim es testigo entre yo y tú.
51 Lavan también dijo a Ya'akov: 'Aquí está la pila, y aquí la piedra de señal que he puesto entre yo y tú.'
52 Si yo no cruzaré a ti, tampoco tú deberás cruzar a mí, más allá de este montón y este pilar, para mal.
53 Que el Elohim de Avraham y también el dios de Najor, juzgue entre nosotros.' Pero Ya'akov juró por el temor de su padre Yitzjak.
54 Ya'akov ofreció un sacrificio en la montaña e invitó a sus parientes a la comida. Ellos comieron la comida y bebieron y durmieron en la montaña.
GÉNESIS 93
CAPÍTULO 31 VUELVE JACOB A CANAAN
Biblia Nacar-Colunga
1 Oyó Jacob a los hijos de Labán decir: “Ha cogido Jacob todo lo de nuestro padre, y con lo nuestro ha hecho todas esas riquezas.”
2 Vio que la cara de Labán no era ya para él lo que había sido antes,
3 y Yahvé le dijo: “Vuélvete a la tierra de tu padre y a tu parentela, que yo estaré contigo.”
4 Mandó a llamar, pues, Jacob a Raquel y a Lía, para que fueran al campo adonde estaba con su ganado,
5 y les dijo: “Veo que el semblante de vuestro padre no es para mí ya el que antes era, aunque el Dios de mi padre ha estado conmigo.
6 Bien sabéis vosotras que yo he servido a vuestro padre con todas mis fuerzas,
7 y que vuestro padre se ha burlado de mí, mudando diez veces mi salario; pero Dios no le ha permitido perjudicarme.'
8 Cuando él decía: Tu salario serán las reses manchadas, todas las ovejas parían corderos manchados; y si decía: Las reses rayadas serán tu salario, todas las ovejas parían corderos rayados.'
9 Es, pues, Dios el que ha tomado lo de vuestro padre y me lo ha dado a mí.
10 Cuando las ovejas entran en calor, vi yo en sueños que los carneros que cubrían a las ovejas eran rayados y manchados,
11 y mi ángel me dijo en el sueño: “Jacob”; le respondí: “firme aquí.”
12 Y él dijo: “Alza tus ojos y mira: todos los carneros que cubren a las ovejas son rayados y manchados, porque yo he visto lo que te ha hecho Labán.
13 Yo soy el Dios de Betel, donde ungiste tú un monumento y me hiciste el voto. Levántate, pues, sal de esta tierra y torna a la tierra de tu parentela.”
14 Raquel y Lía respondieron: “¿Tenemos acaso nosotras parte o herencia en la casa de nuestro padre?
15 ¿No nos ha tratado como extrañas, vendiéndonos y comiendo nuestro precio?
16 Y, además, cuanto le ha quitado Dios, nuestro es y de nuestros hijos. Haz, pues, ya lo que Dios te ha mandado.”
17 Levantóse Jacob e hizo montar a sus mujeres y a sus hijos sobre los camellos, y, llevando consigo todos sus ganados y todo cuanto en Padán Aram había adquirido,
18 se encaminó hacia Isaac, su padre, a tierra de Canaán.
19 Labán había ido al esquileo, y Raquel robó los “terafim” de su padre.
20 Jacob engañó a Labán, arameo, y no le dio cuenta de su huida.
21 Huyó con todo cuanto tenía, y, ya en camino, atravesó el río y se dirigió al monte de Galaad.
22 Al tercer día dijéronle a Labán que Jacob había huido;'
23 y, tornando consigo a sus parientes, le persiguió durante siete días, hasta darle alcance en el monte de Galaad.
24 Vino Dios en sueños durante la noche a Labán, arameo,
25 y le dijo: “Guárdate de decir a Jacob nada, ni en bien ni en mal.” Cuando alcanzó Labán a Jacob, había éste fijado sus tiendas en el monte, y Labán fijó también la suya y las de sus parientes en el mismo monte de Galaad.
26 Dijo, pues, Labán a Jacob: “¿Qué es lo que has hecho? ¡Escaparte de mí, llevándote mis hijas como si fuesen cautivas de guerra!
27 ¿Por qué has huido secretamente, engañándome, en vez de advertirme, y te hubiera despedido yo jubilosamente con cantos, tímpanos y cítaras?
28 ¡Sin dejarme siquiera abrazar a mis hijos y a mis hijas! Has obrado insensatamente.
29 Mi mano es lo suficientemente fuerte para haceros mal, pero el Dios de tu padre me ha hablado la pasada noche, diciéndome: “Guárdate de decir a Jacob cosa alguna, ni en bien ni en mal.”
30 Y si es que te vas porque anhelas irte a la casa de tu padre, ¿por qué me has robado mis dioses?”
31 Jacob respondió: “Es que temía, pensando que quizá me quitarías tus hijas.
32 Cuanto a lo de tus dioses, aquel a quien se los encuentres, que muera. En presencia de nuestros hermanos busca cuanto sea tuyo y tómalo.” Jacob no sabía que era Raquel la que los había robado.
33 Labán penetró en la tienda de Jacob, en la de Lía y en la de sus siervas, y no halló nada. Después de salir de la tienda de Lía, entró en la de Raquel;'
34 pero Raquel había tomado los “terafim” y los había escondido en el palanquín del camello, sentándose encima. Labán rebuscó por toda la tienda, pero no halló nada.
35 Raquel le dijo: “No se irrite mi señor porque no pueda levantarme ante él, pues me hallo con lo que comúnmente tienen las mujeres.” Así fue cómo, después de buscar y rebuscar Labán en toda la tienda, no pudo hallar los “terafim.”
36 Jacob montó en cólera y reprochó a Labán, diciéndole: “¿Qué crimen es el mío? ¿Cuál es mi pecado para que así me persigas?
37 Después de buscar y rebuscar en todas mis cosas, ¿qué has hallado tuyo? Preséntalo aquí ante mis hermanos y los tuyos, y que juzguen ellos entre los dos.
38 He pasado en tu casa veinte años; tus ovejas y tus cabras no abortaron, y yo no me he comido los corderos de tus rebaños.'
39 Lo destrozado no te lo llevaba, la pérdida iba a cuenta mía. Me reclamabas lo que me robaban de día y lo que me robaban de noche.
40 He vivido devorado por el calor del día y por el frío de la noche, y huía de mis ojos el sueño.
41 He llevado en tu casa veinte años; catorce te he servido por tus dos hijas, seis por tus ganados, y me has mudado diez veces el salario.'
42 Si no hubiera sido por el Dios de mi padre, el Dios de Abraham, y por el Terror de Isaac, ahora me hubieras dejado ir de vacío. Dios ha visto mi aflicción y el trabajo de mis manos, y ha juzgado la pasada noche.”
43 Respondióle Labán y dijo a Jacob: “Las hijas, hijas mías son; los hijos son hijos míos; el ganado es mío también, y cuanto ves es mío; a estas mis hijas y a los hijos que han parido, ¿qué les haría yo hoy?'
44 Ven, pues, hagamos alianza tú y yo y que Dios sea testigo entre ti y mí.”
45 Tomó, pues, Jacob una piedra y la alzó en monumento,
46 y dijo a sus hermanos que recogieran piedras y las reunieran en un montón, y comieron sobre él.
47 Le llamó Labán Yegar-Sahaduta, mientras que Jacob le llamó Yagar Galaad.
48 Y dijo Labán: “Este montón es hoy testigo entre ti y mí.” Por eso le llamó Galaad,
49 y también Mispah, por haber dicho Labán: “Que vele Yahvé entre los dos cuando nos hayamos separado el uno del otro.”
50 Si tú maltratas a mis hijas o tomas otras mujeres además de ellas, no habrá hombre que pueda argüirte; pero he aquí que Dios es testigo entre ti y mí.”
51 Y añadió Labán: “He aquí el monumento y he aquí el testigo que he alzado entre ti y mí.
52 Este montón es testigo de que yo no lo pasaré yendo contra ti, ni tú lo pasarás para hacerme daño.
53 El Dios de Abraham, el Dios de Najor, juzgue entre nosotros.” Juró, pues, Jacob por el Terror de Isaac, su padre;'
54 ofreció un sacrificio en el monte e invitó a sus hermanos a comer. Comieron y pasaron la noche en el monte.
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